Nuestros hermanos inundados – 17 de enero 2019

La lluvia no da tregua. No permite que el agua escurra. En Villa Minetti, Santa Fé, cedieron las compuertas y el 90% del pueblo está sumergido y aislado. En Las Breñas, Chaco vimos gracias a TN un comedor de 90 chicos sentados en bancos y tablones de madera pero con los pies descalzos en el agua. Y desayunando lo poco y nada que tienen. Allí cayeron 524 milímetros desde que todo comenzó. Insólito. Inédito. Incomprensible. En Barranqueras el agua llegó al metro y medio.
Las inundaciones están castigando duramente a miles de hermanos argentinos. Más de cinco mil tuvieron que abandonar sus casas. Especialmente los que viven en parte de Santiago del Estero, Santa Fé, Chaco, Entre Ríos y Corrientes. Las imágenes y los testimonios son brutales.
La destrucción y la desolación, te estremece. El alma se estruja porque la catástrofe es gigante. Los números son increíbles. Miles y miles de hectáreas están bajo el agua
¿Escuchó bien? Miles y miles de hectáreas del área productiva de la Argentina están padeciendo el agua que cayó en cataratas. Es un drama que parece que no termina nunca.
Estamos hablando de pérdidas millonarias. Todo el litoral norte y centro está conmovido. Parece un castigo bíblico. Los que vivimos en la Capital nos quejamos de la lluvia pero hay una especie de diluvio universal que está sacudiendo ferozmente a pueblitos maravillosos de la Argentina. En Paso de los Libres se registraron 3 de los muertos. En Quitilipi apareció la miseria humana: robaron las donaciones de la Municipalidad. Hubo balas de goma, corridas y pedradas.
Miles de compatriotas del interior profundo están sufriendo esta calamidad.
El paisaje es macabro. El agua tiene olas como si fuera el mar, hay peces y patos y al medio, estoica una tranquera de lo que alguna vez fue la entrada a un campo. Al costado, tres vacas, están muertas, con el vientre hinchado y las patas hacia el cielo. Son cadáveres de una Argentina rural que trabaja con esfuerzo y sacrificio de sol a sol pero que todo el tiempo tiene que estar en el combate. Alguna vez fue contra autoridades kirchneristas que los despreciaban y los condenaban al olvido y ahora contra la naturaleza que no tiene obras de infraestructura para ponerle límites porque en muchos casos se robaron la plata para esas obras de infraestructura.
Los chacareros putean pero siguen firme en el surco. Es una catástrofe productiva, medioambiental y social, por supuesto. Miles y miles de personas viven de la soja, el trigo, el maíz, el girasol o la hacienda.
Las tierras colapsaron y se empacharon de agua. Hay vacas con el agua hasta el cuello. Y no saben nadar. Con esa mirada tan mansa de los vacunos se resignan a morir al lado de los terneritos que te parten el alma.
Las imágenes satelitales muestran que este desastre es un océano criminal que apuñala la tierra mansa por la espalda. Los tractores se hunden en los malos caminos que ahora parecen pantanos. La maquinaria agrícola de última generación y con alta tecnología parecen platos voladores en medio de la parálisis que les produce el agua.
No hay rutas, no hay caminos, no hay puentes, no hay obras para mitigar las inundaciones. Otra herencia maldita de la década robada. Los canales, los ríos, las lagunas no aguantan. La potencia demoledora del agua cuando sube trae desocupación, miseria y desesperación.
El único sol que calienta por dentro y por fuera es la solidaridad de la gente con la gente. River y Boca en sus estadios reciben las donaciones. Todos convertidos en uno para salvar a sus pueblos. Con el agua hasta las rodillas, pala en mano, llenando bolsas de arena, conteniendo las lágrimas, protegiendo a los chicos y a los viejos. Todos se convierten en héroes mientras esperan la ayuda del estado que tarda porque no da abasto.
Las manos callosas de Ramón demuestran que es un hombre que trabajó toda su vida. Es mozo de un bar pero también hace changas como pintor de obra para llevar un pesito más a esa casa que ahora está bajo el agua. Es una postal horrorosa que se repite en demasiados lugares. El hombre está rodeado de fotos familiares que flotan antes de ahogarse para siempre. Una heladera inútil que naufraga, una chancleta y un canasto que se desliza en el agua sucia y maldita. Por lo que antes eran calles y ahora son ríos inmundos, transitan canoas y gomones. Ramón está desolado en medio de la desolación. Es una pesadilla que se extiende sin límites y en muchos lugares sigue lloviendo. Todos aúllan de dolor cuando se ve morir a los terneritos recién nacidos, ahogados en 80 centímetros de agua que hay en algunos campos. Ni que hablar de las vacas que se hinchan casi hasta reventar. O el horror de los ranchitos que están en las riberas donde los que no tienen nada, pierden hasta la esperanza. El agua sube sin preguntar/ si soy el Pedro, si soy el Juan/ Y todos dicen que hay que cuidar/ al inundado que se inundó/ pero se acuerdan que los parió/ cuando el agua ya los tapó. La sabiduría que canta Piero lo dice todo. El agua iguala para abajo en la desgracia. No pregunta condición social ni ideología Pero está claro que el hilo se corta por lo más delgado y que los mas pobres sufren mas porque tienen muchos menos recursos para defenderse. Muchas veces el agua no tapa, destapa las miserias, las carencias y la injusticia. Es que nada es igual. La inundación hace colapsar el sentido común. Todo se da vuelta. Es incomprensible el bombardeo de la naturaleza. Ataca a traición y produce crímenes que desgarran el corazón. ¿Se dio cuenta que todo desaparece de la faz de la tierra? ¿Qué todo se hace agua? Que las esperanzas y los sueños se ahogan. Que con putear no alcanza. Que la inundación tapa todo y se lleva todo el esfuerzo de años. La pérdida más grande es la desilusión. El volver a empezar. Carajear la mala suerte, y después de bajar los brazos, levantarse para pelear de nuevo. Nadie puede creer la cantidad de lluvia que cayó. Y la velocidad con que suben las napas en algunos lugares.Tenía dimensiones bíblicas. Faltaba el Arca de Noé. Muchos compatriotas perdieron el esfuerzo de toda su vida.
Ese líquido que liquida se mete por todos lados y destruye lo que encuentra a su paso. Sobre todo la alegría del progreso. La esperanza del futuro. Hace estragos en los caminos. Los alimentos y los medicamentos muchas veces no llegan. Obliga a suspender las clases en las escuelas. Dinamita la producción. Es un golpe bajo a los más pobres de los pobres. Es una obra maestra del terror. Es agua, pero parece una maldición. En todos lados necesitan obras de infraestructura hídrica. Son años de atraso y de robar o malgastar la plata. Para eso, entre otras cosas, los inundados de hoy pagan los impuestos con tanto esfuerzo. Piden contención, auxilio, eficiencia y presencia del estado ante semejante tsunami. Que nuestros representantes nos representen. Para que cada uno ponga su granito de arena y podamos construir un futuro distinto para nuestros hijos. Para que la democracia que es nuestra casa
común, no se inunde más con incapaces, hipócritas o corruptos. En síntesis, para que las aguas no bajen turbias. Y gobierne la transparencia. Para que no se acuerden /que los parió/ cuando el agua ya los tapó…

El Milagro de las mentiras – 16 de enero 2019

Miente Cristina Fernández de Kirchner. Miente cuando dice en su tuit que no hay estado de derecho en la Argentina. Todo lo contrario. Hay absoluta libertad, funcionan los tres poderes con total independencia, no se persigue a nadie desde el estado, al revés de lo que ocurría en su gobierno y Cambiemos, que comete muchísimos errores no forzados, no tiene mayorías en el Congreso, es una minoría entre los gobernadores y en la justicia todavía hay muchos jueces y fiscales que sembró “Justicia Legítima” para blindar de impunidad a los funcionarios corruptos de los 12 años anteriores de gobierno kirchnerista.
Miente Cristina cuando dice que hay una brutal persecución a Milagro Sala “a la medida de Macri y Gerardo Morales”. El Tribunal en lo Criminal Número 3 de Jujuy condenó a 13 años de prisión a la comandante de la Tupac Amaru por ser la jefa de una asociación ilícita que les robó 60 millones de pesos a los pobres y al estado nacional. Era dinero destinado a construir viviendas populares que nunca se hicieron. Por eso también la sentencia la encontró culpables de “fraude a la administración pública y extorsión en concurso real” y le han prohibido ejercer cargos públicos. Los jueces actuaron con total autonomía y emitieron esta rigurosa condena luego de escuchar los testimonios de 104 testigos y de analizar pruebas de documentos reveladores y videos que les sirvieron para reconstruir el circuito del dinero negro que se robaron.
Miente Evo Morales. El presidente de Bolivia desde su tuit llamado “evo es pueblo” miente al decir que “la hermana Milagro fue condenada injustamente por luchar por una vida mejor para los pobres y los indígenas de su país”. Evo Morales está muy mal informado y es motivo de rechazo nacional que se meta en los asuntos internos de nuestro país.
Milagro atravesó 5 meses de audiencias orales y públicas (no secretas). Y los delitos son tan graves que los fiscales pidieron 22 años de prisión y la oficina anticorrupción de Jujuy solicitó 18 años de cárcel. Los acusadores sostuvieron que Milagro Sala lideró “una nefasta asociación ilícita que asoló la provincia… que afectó el orden público y funcionaba como un estado paralelo”. Es textual. Raúl Noro, el esposo de Milagro también fue sancionado con tres años de prisión por encubrimiento. Y como si esto fuera poco se dispuso la recuperación de 6 inmuebles y 14 vehículos que ni la familia ni el estado mayor de la Tupac Amaru pueden explicar. Miente Evo Morales. Ella no combatió la pobreza. Ella combatió, maltrató y agredió a muchos pobres. Los estafó.
Miente Milagro Sala cuando se victimiza y dice que la persiguen por negra y coya.
La diputada Mabel Balconte que fue condenada a 8 años de prisión, denunció que parte del dinero robado se lo llevaban en valijas y bolsos a Máximo Kirchner a la quinta de Olivos.
Esta corrupción disfrazada de ayuda social fue vista en vivo y en directo por televisión cuando en diciembre de 2015, hace tres años, nos provocó repugnancia como sacaban el dinero en efectivo directamente de la ventanilla del banco y lo subían en bolsos a las camionetas. ¿Cómo funcionaba esa mafia? Las cooperativas emitían facturas por la construcción de viviendas que muchas veces no se hacían y otras se sobrefacturaban y cuando llegaba el cheque de Cristina, los tupaqueros al servicio de Milagro Sala los obligaban, incluso con castigos físicos, para que endosaran esos cheques a nombre de Milagro. Eran cheques de 50 mil pesos para evadir autorizaciones y mayores controles.
Milagro ya fue condenada a tres años de prisión en suspenso por instigar escraches muy violentos y daño agravado contra el actual gobernador Gerardo Morales cuando era senador.
Y este castigo fue confirmado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Milagro todavía cree que tiene el poder y es “la gobernadora”, como le decían en épocas de Cristina y cree que sigue gobernando ahora que está presa hace exactamente tres años. En estos momentos está con una tobillera electrónica en su domicilio del barrio Cuyaya.
Mienten los que dicen que es una líder social de masas. Le recuerdo que Milagro Sala, no consiguió jamás que alguna movilización realmente importante pidiera por su libertad. Le recuerdo que en las elecciones sacó menos votos que la cantidad de afiliados que tiene su organización, la Tupac Amaru. Y eso demuestra que mucha gente se había afiliado por miedo o para conseguir una vacante en el colegio para sus hijos o para aspirar a una vivienda popular.
Solo tiene el apoyo del kirchnerismo más extremo y del (FIP) Frente para la Impunidad de los Pinguinos que comandan el ex juez Eugenio Zaffaroni, el ex periodista Horacio Verbitsky y la abogada Elizabeth Gómez Alcorta, una admiradora de Fidel Castro que también defiende al violento de Facundo Jones Huala y que fue candidata por el cristinismo porteño y que, al igual que Milagro Sala, sacó muy pocos votos.
Milagro desvió hacia su bolsillo los fondos que les mandaban Cristina, De Vido y la tía Alicia. Y eso es delito.
Fue tan poderoso el estado paralelo y los grupos de choque violentos que Milagro Sala lideró que todavía despierta miedo en mucha gente. Sobre llovido, mojado. Ayer le dictaron la prisión preventiva en la mega causa, Milagro está acusada porque le dieron 1.300 millones de pesos para construir 2.200 viviendas populares que nunca se construyeron. ¿Dónde está esa fortuna entonces? La justicia lo tiene que establecer.
Juan Grabois puso el grito en el cielo y su amigo, el Papa Francisco, le mandó un rosario bendecido. Pero Milagro Sala fue condenada, por una justicia independiente con muchos magistrados de origen peronista que hace más de 30 años que están en los tribunales.
Cuatro instancias judiciales, el juez, la Cámara de Apelaciones, el tribunal de Casación y el Superior Tribunal de Justicia confirmaron que Sala es la comandante de un grupo de choque con ropa y costumbres castrenses y militaristas que anduvo metiendo miedo a Dios y a María Santísima.
Miente Amnistía Internacional y el CELS que siguen las indicaciones de Horacio Verbitsky. Miente la cúpula de Ni Una Menos. Ojo que no hablo de las miles y miles de mujeres comprometidas y luchadoras. Hablo de la conducción que fue copada por el kirchnerismo y colocan a Milagro como un emblema de la violencia contra la mujer y es todo lo contrario. Los expedientes están repletos de pruebas, testimonios e indicios que certifican sus violaciones a la ley y la terrible violencia que ejerció especialmente contra las mujeres.
Las castigaba con cachetazos y latigazos. Las reducía a la servidumbre. Están los testimonios crueles de las víctimas en los expedientes. Quien quiera leer, que lea. Milagro no puede ser emblema de Ni Una Menos: estamos hablando de una terrible golpeadora de mujeres.
Fue discriminadora con los homosexuales cuando dijo, “Callate puto, te haces custodiar por la policía, marica”. El Inadi K no dijo una palabra. Amiga de los Luis D’Elía y los integrantes de La Cámpora y Quebracho y de los delincuentes que no tienen nada de mapuches como dijo en su momento el ex gobernador de Chubut.
Milagro se movilizaba en caravana de autos cero Kilómetros y era parte de la barra brava de Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Tiene un crecimiento patrimonial inexplicable. Milagro fue patotera con su organización vertical y castrense. “Les voy a poner una bomba en la comisaría y los voy a hacer volar a la mierda”, amenazó a dos policías y esa es otra de las causas abiertas que tiene en la justicia.
Hay que sacarle la careta a los que mienten. Las mentiras no hacen milagros. Solo la verdad nos hará libres.

La Mora del tango – 15 de enero 2019

El sábado compartí la cena televisada de Mirtha Legrand con Mora Godoy. Ella se acordó enseguida que hoy tenía que venir a este programa de radio Mitre y de una columna que escribí en su momento con motivo de su espectáculo “Chantecler”. “Repartí ese texto por todos lados”, me dijo y yo le prometí repetirla. Pero esa noche, Mora reveló uno de sus mayores secretos. Dijo que había sido acosada por un viejo tanguero famoso al que no quiso identificar. Como ella no accedió a sus pretensiones, la echó del ballet. Un tipo que demostró ser una basura moral. Mora estuvo un año sin bailar y el tango casi pierde a su bailarina insuperable. Me impactó una vez más la personalidad y el coraje de Mora. Es una mujer que se fabricó a sí misma. Nació en La Plata pero se crió entre los conventillos y los colores de Quinquela en La Boca. Y eso marcó su vuelo popular. Amaba tanto el baile que desde que era una niña se sacrificaba como pocas. A las 6 de la mañana iba al Teatro Colón, después al colegio y enseguida a perfeccionarse con la primera bailarina Olga Ferri. Nada le fue fácil. A todo le puso ovarios para apretar los dientes y seguir. Durante toda la etapa del Colón, solo tuvo una mallita que lavaba prolijamente todas las noches y se la volvía a poner por las mañanas. Por eso tenía que secarla en la estufa. A los once años se fue a vivir con su abuela Lía para estar a tres cuadras del Colón. La burocracia y el sindicalismo mal entendido la obligaron a emigrar de esa fábrica de arte.
Mora viajó 17 veces a China para hacer su show tanguero. Abrió un mercado colosal. Y una fuente de trabajo y de exportación no tradicional. Por eso eligió bailar con Xi Jinping en el G-20. Ya había estremecido con sus movimientos a Barack Obama. Es Mora de los presidentes. En el G-20 del Colón, levantó ovaciones de todos los jefes y jefas de estado. De Estados Unidos a China no hay guerra comercial si se trata del tango. Ella ya recorrió el mundo con su talento y perseverancia. Es coreógrafa y empresaria. Apuesta su capital y su esfuerzo casi sin ayuda de nadie.
Mora no se privó de nada. Fue tapa de Play Boy porque tenía y tiene con que, participó en el programa de Marcelo Tinelli, batió el record Guinnes de baile en altura, en los 65 metros del Obelisco y hasta estudió tres años de Ciencias Políticas.
La mora es una pequeña gran fruta. La canción dice que “La mora negra pinta de tinto mi tentación/ y no hallo nada para borrarla del corazón./
Vives cautiva como la mora de su sabor
blanca en la mano, miel en la boca te tengo yo.
Suele cantarlo Soledad pero no es la única: “La mora blanca, la mora negra
una me quiere, la otra me deja
pero ninguna de mí se aleja
y poco a poco me vuelvo loco de tanto amor.
Ahora lo prometido: repito aquel comentario de esa obra inolvidable:
Envidio el talento de Enrique Cadícamo que supo definir en tres pinceladas aquel mítico cabaret de nuestra identidad nacional:
“En las noches bravas que el tango era un rito, vibraba la sala con ritmo nervioso, porque en ese entonces estaba Juancito tallando en su orquesta su estilo famoso. / Ya no queda nada y aquello no existe, ni tus bailarines ni tu varieté.
Te veo muy triste pasar silencioso,
Príncipe cubano frente al Chantecler”
Aquel templo glorioso y pecaminoso, mezcla del lujo de Paris y el arrabal de Pompeya fue demolido en 1962. Sin embargo la magia de Mora Godoy supo reconstruirlo en el Complejo Teatral de Buenos Aires. A metros del Obelisco, como corresponde, resurgió de sus cenizas para recuperar la historia y hacernos felices con la máxima belleza de ese baile canyengue. Horacio Godoy, el hermano de Mora, es el más grande milonguero que vi en mi vida, conocido como Pebete Godoy es capaz de fundar la belleza en una baldosa y encima, verbalizarlo. Dice que el tango hoy cumple una función social y hace las veces de club de barrio, porque la gente se toca, y entonces hay menos facebook y más cuerpo a cuerpo. Pebete baila como si jugara al fútbol con la camiseta de Maradona. La pisa, amaga, hace como que va pero se queda, engaña y le saca chispas de arte a la viruta. Se desplaza con sutileza, la tiene atada al botín. Levanta las tribunas sin patear al arco. Se siente un heredero del empedrado de Villa Urquiza que hizo delirar al público en Hong Kong, Estambul o Chicago. En esta obra musical extraordinaria que algunos llaman “ballet argumental”, Pebete hace el personaje de Angel, al que apodaron el Príncipe cubano por su origen africano y del que habla Cadícamo en su poesía urbana. Ese presentador del cabaret, es el que bautizó como “El Rey del compás” a Juan D’Arienzo que se quedó 20 años con su orquesta cambiando el ritmo y metiendo fuego a las melodías más melancólicas.
Mora Godoy es el obelisco del tango. El eje sobre el que gira el espectáculo. Sobre el planeta, no hay bailarina de tango que la supere. Deslumbró en el mismísimo Broadway con su “Tanguera” y hace 10 años que viene asombrando al mundo con la bandera del corte y la quebrada. Se la veía feliz el viernes después del debut. Dijo que soñaba con algo semejante. Con hacer en Buenos Aires una exhibición de nivel internacional que nos represente. Y si es posible que se quede a vivir sobre el escenario. Los turistas de todo el mundo pueden venir a verla en su casa. Y los argentinos no tienen excusa para no verla. Mora hizo de todo. De ella fue la idea, el guión y la dirección coreográfica. Pero cuando baja las escaleras como Rithana, bella como una pantera, juega su amor apasionado a dos puntas y de paso administra el cabaret. Cuando Mora Godoy baila todos los sentidos se suben a la cabeza. Del Colón al piringundín te emborracha con sus piernas aladas. El tango se transforma en entrevero, entre piernas, y en el más bello juego de seducción. No casualmente Mora bailó en exclusiva para los Rolling Stones y con la orquesta del maestro Daniel Barenboim. “Chantecler Tango” es mucho más que un espectacular espectáculo. No se trata de fuegos artificiales, ni de artilugios acrobáticos, es una hoguera hecha danza. Desfilan todos los personajes de los años 40 en Buenos Aires. Los muchachos de avería, los ladrones de civil y de uniforme, los galanes de barrio, los saques de cocaína y el rubio champagne en las miradas. La música de Gerardo Gardelín le hace honor a la historia porque don Carlos Gardel era un habitué del Chantecler. El morocho del abasto llegaba de madrugada a la calle Paraná 440. Dejaba el funyi en el perchero y corría la cortina del palco para entregarse a los brazos de alguna bataclana. Era de carne y hueso. Aún no era de bronce, pero ya sonreía. Esa atmósfera que transporta la melodía se corporiza en el vestuario de Cecilia Monti. La música, las pilchas y los cuerpos de más de 30 artistas viajan el mismo viaje. Flotan en una misma leyenda. Es una crónica bailada de la fundación mítica de aquel Buenos Aires. Un lujo industria nacional que antes se exportaba y hoy lo tenemos a la vuelta de la esquina. En la calle Corrientes. Como si el Chantecler hubiera resucitado entre fantasmas. Como si nuestra identidad nacional bailara un tango. Ni con la mora blanca ni con la mora negra. Con la Mora Godoy. La mora del tango.