El pan dulce de la dignidad – 12 de diciembre 2019

Todos los años, casi como un rito, me gusta hablar sobre la cooperativa La Juanita con la excusa de su pan dulce, que es el más dulce de todos porque es el pan de la solidaridad y de la dignidad. Ayer recibí ese manjar y me acordé que debo difundir la obra de Silvia y Toty Flores. Ya vendieron más de 35 mil kilos. ¿Escuchó bien? En plena crisis lograron un record absoluto de vender más de 60 mil pan dulces. Y van por más porque todavía falta para Navidad. En la caja tienen la siguiente leyenda: “Cuando con otros, somos nosotros”.
Además, hay momentos en que uno se intoxica con el veneno que todos los días arrojan Evo Morales, un representante chavista de terror, Boudou o Lázaro Báez. Hay momentos en donde conviene abrir una ventana de aire fresco para confirmar que no todos los dirigentes o funcionarios son iguales. Que hay muchos que tienen sensibilidad, grandeza, buen trato y nos transmiten esperanza en lugar de diseminar bronca, corrupción y autoritarismo.
Este grupo heroico de compatriotas, se cayó cuando la Argentina se derrumbó, pero decidió levantarse con su propio esfuerzo, militando en la cultura del trabajo cooperativo. Hoy La Juanita es un faro de luz. Muchos creen que allí, solo se producen remeras, guardapolvos y los mejores pan dulces del mundo. Pero hay otro extraordinario impacto que salió de la cabeza innovadora y patriota de Juan José Campanella: los potreros digitales. Son centros de capacitación para jóvenes desde los 18 años, que en el 80 %, ya consiguieron trabajo en la actividad privada. Casi como jugando con las computadoras, aprenden programación, robótica, inglés y habilidades interpersonales para poder afrontar con éxito una entrevista con un empleador. Insisto, 8 de cada 10 muchachos y muchachas de los que estudiaron en esos potreros digitales de La Juanita, ya tuvieron su salida laboral. Son pibes que están orgullosos. Zafaron de la marginalidad, del clientelismo de muchos grupos piqueteros y entraron a una vida digna y pueden ejercer su libertad de elección en forma absoluta. Las empresas van a buscar ahí la mano de obra digital y los títulos que se otorgan tienen la certificación de la UTN y Google. Es una experiencia tan exitosa, que se está replicando en otros lugares.
Es una manera de afrontar y superar el analfabetismo tecnológico para integrarse a los nuevos trabajos que se vienen.
Es cierto que todas las manos todas, generan muchos de esos productos. Pero la edificación más grande que han levantado es la capacidad de juntarse y avanzar colectivamente.
Hoy tienen hasta un call center donde trabajan 54 personas que antes eran vendedores ambulantes o empleadas domésticas. Hay que verlas, felices, con aire acondicionado y frente a sus computadoras. O los servicios digitales que prestan a distintas empresas. Es emocionante. Repito: son libres. Dependen de su esfuerzo y de su capacidad. Se igualaron sus oportunidades. Eso es progresismo de verdad. Con problemas o peleítas como en todos lados, por supuesto. Pero con un objetivo de libertad absoluta que solo se consigue cuando todos se convierten en uno y uno se transforma en todos. En la Juanita nada se pierde, todo se transforma y se multiplica como los panes y los peces. Amanece que no es poco. Es el milagro de la dignidad.
Venga conmigo. Lo quiero invitar a un viaje a la esperanza. Vamos juntos al corazón pobre de La Matanza, a Gregorio de Laferrere. Allí donde se fabrica la dignidad. Allí donde no hay resentimientos y se combaten los prejuicios. Donde un grupo de argentinos admirables, levantaron con sus propias manos y con el sudor de su frente la cooperativa La Juanita. Tienen una energía renovable y perfumada porque su motor funciona a Flores. A Toty Flores, la génesis del fundador y a Silvia Flores, la utopía en marcha. El padre y la hija son el eje de una comunidad que resolvió pelearle a las injusticias con las mejores armas de la integración y la educación.
En pleno terremoto del sálvese quien pueda, los piqueteros del MTD (Movimiento de Trabajadores Desocupados) de la Matanza hicieron un gesto revolucionario y pacífico: le dijeron no a los planes asistenciales y al clientelismo que los encarcela. Decidieron no rendirse jamás, no bajar los brazos pero no cambiar dignidad por votos. Cada uno se la arreglaba como podía para darle de comer a sus hijos y para subsistir. Los del MTD del Toty Flores eligieron otro camino más largo tal vez, mas sacrificado seguro, pero infinitamente más profundo y definitivo. El camino de los valores.
De la revalorización de los mejores sentimientos y comportamientos que tenemos los seres humanos. Decidieron actuar en defensa propia ayudándose, ayudando a los demás. Crecer como seres humanos y dejar de depender de los humores, los caprichos, el panquequismo y la arbitrariedad de los punteros políticos. Saltaron el abismo y se pusieron a reconstruir los lazos solidarios. Desde abajo, ladrillo por ladrillo, tomados de la mano, afrontando con alegría y coraje todas las dificultades. Y no pararon nunca de crecer.
Por algo el logotipo que los identifica en su orgullo es una mano tendida que florece. La tarea cotidiana que realizaron se convirtió en un espejo donde mirarse. En un imán que incita a integrarse y a participar.
Es el milagro de la dignidad. Por eso Martín Churba se empeñó en capacitarlos en el arte del diseño. Un talento sin igual, puesto al servicio de los que más necesitan. Por eso Maru Botana les reveló los secretos de sus mejores manjares y le enseño el oficio de amasar el mejor de los “pan dulces”, el de la solidaridad. Por eso Los Faerman, también ponen su granito de arena.
Por eso el maestro, Oscar Alvarado, antes de morir, les dejó lo mejor que tenía. Y solo estoy nombrando a algunos pero son cientos los que se sintieron convocados por la potencia que transforma gente con necesidades básicas insatisfechas en ciudadanos plenos. Solo hay que darse una vuelta por la cooperativa para sentirse contagiado por esa experiencia. Los cimientos son los valores. Nada se regala. Todo se logra por esfuerzo propio. Y así pasa con las serigrafías y esas remeras que exportaron a Italia con la consigna que en el pecho dice “La fibra de la dignidad”. O esos guardapolvos que se vendieron a Japón con diseño made in La Juanita y Churba. O ese jardín de infantes donde nacen los arcos iris que no cobra un centavo a nadie pero obliga a que los padres y las madres participen del proceso pedagógico de sus hijos. Potencian el aprendizaje. Le dan solidez a la familia.
Se plantan con su identidad en la tierra como las mejores raíces. Como ese árbol de eucaliptus que les dio sombra desde siempre y que ahora les da aliento y les abre los pulmones. Con esas ramas eternas que mezclan sus hojas para convertirse en techo de las mejores asambleas.
Por eso la más grande de las utopías que tenían se hizo realidad y nosotros pudimos acompañarlos en esa marcha contra la dependencia y la sumisión. Y así surgió después de grandes esfuerzos y manos callosas y espaldas partidas, la escuela primaria, “Crecer en Libertad”, que es un verdadero modelo de como la solidaridad puede transformarse en cemento. Ese edificio escolar se llenó de sol y sabiduría y un día nació el mayor de los tesoros que es la igualdad de oportunidades para todos.
Como es habitual, pidieron un crédito y lo pagaron en tiempo y forma a pulmón.
Hay más informaciones para este boletín de la utopía. La justicia recuperó un predio de 1.800 metros cuadrados en donde funcionaba un boliche llamado Mambo, en Isidro Casanova donde corría la droga, entre otros delitos. Ahora le entregaron esos terrenos a La Cooperativa La Juanita que ya está limpiando ese lugar para convertirlo en un templo del estudio, el trabajo y de la cultura.
Hoy que la economía solo trae malas noticias, hoy que la desocupación y la pobreza están creciendo, hoy que estamos transitando un túnel muy complicado hasta ver la luz de un país mejor, vale la pena multiplicar el ejemplo de La Juanita.
Los argentinos estamos hartos del roba pero hace. Eso tiene patas cortas como la mentira. Igual que el clientelismo que te deja cautivo del que te da un plan cuando quiere. Hay otra Argentina posible. Por eso es tiempo de levantar la bandera de La Juanita. Son hombres y mujeres que luchan toda la vida y por eso son imprescindibles. Ellos no roban pero hacen. Son lo mejor de una patria que viene.

Alberto debe ser juzgado por los hechos – 11 de diciembre 2019

Trabajo con las palabras y las respeto profundamente. Este programa se llama “Le doy mi palabra” y el de TN fue bautizado como “Palabra de Leuco”. Creo que las palabras dan a luz definiciones, sueños, compromisos, poemas e ideas, pero que también, sirven para disfrazar determinadas cuestiones y que en muchos casos, son pura sanata que luego no se cumple en la práctica. La palabra es una herramienta maravillosa que nos singulariza a los seres humanos en el universo. Pero mi experiencia como analista político desde el regreso de la democracia me empujó a dudar de las palabras. Pueden ser envases de oro rellenos de estiércol. Todos los presidentes han dicho frases muy lindas y expresiones de deseo que luego, en la práctica se transformaron en cenizas por falta de capacidad o en traiciones por engaños y mentiras.
Alfonsín prometió que con la democracia se comía, se educaba y se curaba. Y tenía razón. Pero luego la economía se le escapó de las manos y no supo o no pudo transformar esos conceptos en realidades concretas.
Carlos Menem prometió una revolución productiva y un salariazo y dejó un nivel de desocupación feroz y mal vendió las joyas de la abuela en privatizaciones atravesadas por la corrupción.
Fernando de la Rúa se propuso combatir las coimas y los delitos del estado y su gobierno fue herido de muerte precisamente por un oscuro pago ilegal a los senadores.
Néstor Kirchner prometió hacer un país en serio junto a Roberto Lavagna y terminó abrazado a los negocios sucios con Hugo Chávez que enriquecieron a ambos.
Cristina dijo que su prioridad era la calidad institucional y puso como país de referencia a la Alemania de Merkel. Pero la única verdad, es que amagó hacia la racionalidad capitalista y se metió de lleno en el jurásico esquema del nacional populismo bolivariano.
Mauricio Macri pidió que lo juzguen por la pobreza cero y aseguró que bajar la inflación, iba a ser algo sencillo. Perdió las elecciones, entre otras cosas, porque su economía aumentó la cantidad de pobres y multiplicó la inflación.
Por eso le digo que a los dirigentes hay que juzgarlos por lo que hacen y no por lo que dicen. Hay que ver que tipo de acciones y decisiones toman. Tratar de prescindir del discurso que adorna los relatos. Eso no garantiza nada, pero reduce el margen de error en los análisis.
Alberto Fernández prometió terminar con la persecución y el odio hacia el que piensa distinto. ¿Quién puede estar en desacuerdo con esa idea? Nadie. Yo la firmo mañana. Pero del dicho al hecho hay mucho trecho.
Tal vez sea genuina su intención. O sea simplemente una expresión de deseo. ¿Qué va a decir un presidente el día que asume? ¿Qué viene a perseguir a los que persiguieron a Cristina? ¿Qué va a fomentar el odio? Ningún dirigente político diría semejante aberración. El tema es que los hechos por ahora, dicen otra cosa. El jefe de todos los abogados del estado será Carlos Zannini y ya hablamos cien veces de lo que eso significa. En sus dos discursos de ayer, Alberto dijo que Cristina es una perseguida política por los jueces y por los linchamientos mediáticos. Lo dijo en el Congreso y en la Plaza de Mayo. Esa es una idea de Cristina que Alberto repite desde que se reconciliaron. Porque antes era Alberto el que iba por esos medios linchadores a tirarle barro a Cristina. Hay decenas de videos. Un par en mi propio programa. ¿Fue Alberto un linchador de Cristina que ahora se dio vuelta y denuncia a los medios que la linchan porque quieren meterle miedo y sacarla de la cancha? ¿En cuáles palabras debo creer? En las que dijo ayer para cerrar la grieta o en las que también dijo ayer sobre el linchamiento de los medios y la persecución de los jueces.
Alberto sabe que eso es una mentira y la repite con convicción como parte del pacto de impunidad que hizo con Cristina. Hay que decirlo con todas las letras: tal vez al flamante gobierno le vaya bien económicamente y ojalá que eso ocurra. Hay demasiados hermanos argentinos que están sufriendo hambre, desocupación y pobreza.
Pero la verdad profunda, el pacto de sangre es que Cristina y todo el cartel de los pingüinos saqueadores queden en libertad y sin ningún tipo de causa judicial en marcha. Eso es lo que Cristina quiere. Eso es lo único que la tranquiliza. Por eso está Zannini donde está y por eso puso a Juan Martin Mena, ex capo de los servicios de inteligencia, como segundo de Marcela Losardo en el ministerio de justicia.
Dejar libres a todos como si fueran decentes y héroes revolucionarios, ¿Abre o cierra la grieta? Culpar a los jueces y a los periodistas de haber encarcelado a inocentes cuando todos sabemos que son los ladrones más voraces que tuvo la democracia, ¿abre o cierra la grieta?
¿Se puede construir una sociedad integrada y fraternal caminando al lado de los ladrones y autoritarios como si fueran carmelitas descalzas solo porque lo dice Alberto? ¿O Cristóbal López no estuvo acaso como invitado especial en la jura de los ministros? ¿Cristóbal, Lázaro y José López, también son perseguidos políticos y linchados por los medios? ¿O fue un oportunista político que se enriqueció con los negociados con el estado y fue investigado por los medios?
Alberto prometió reformar la justicia que está podrida. Es cierto que gran parte de la justicia es un desastre. Pero debo agregar dos datos. La camiseta partidaria a la justicia militante, se la puso Cristina con su agrupación “Justicia Legítima”. Y la otra inquietud: ¿Esa reforma apunta a hacer una justicia más transparente, autónoma y de excelencia o va a estar al servicio de las órdenes de Cristina y Alberto?
Ver para creer. Hay que ver qué pasa en la práctica y en el funcionamiento cotidiano en los tribunales. Pero le confieso que por los antecedentes que tienen los Fernández no creo en su bondad para construir una justicia menos tóxica y contaminada. Más bien, creo lo contrario.
Otra. Lo mismo con el tema de los servicios de inteligencia. Siempre fueron nefastos, portadores de operaciones sucias. Pero Cristina y Néstor fueron los que más utilizaron esos servicios mafiosos para hacer operaciones, extorsiones y carpetazos contra sus enemigos. ¿O Néstor no se quedó con Jaime Stiuso y tiró a Béliz por la ventana y lo persiguió hasta que tuvo que irse del país? No ocultemos la realidad, por favor. Yo valoro la ilusión y la esperanza. Pero no pueden sostenerse sobre el engaño y la farsa. La esperanza y la ilusión sobre pies de barro, conduce a más frustración y más descrédito de la democracia y las instituciones. El nuevo sistema de inteligencia, ¿será para espiar opositores y periodistas pero con más profesionalismo y prolijidad o de verdad van a convertirlos en un organismo intachable? Ver para creer. Pero le confieso que por los antecedentes de estos muchachos, me inclino por lo primero.
Lo mismo pasa con el cepo, las rejas de la Plaza de Mayo o la pauta publicitaria como zanahoria millonaria para disciplinar periodistas. Todo eso lo inventaron los Kirchner. Y ahora se quejan. Cristina felicitó a Alberto por ordenar que removieran esas rejas que ponían distancia entre el pueblo y sus gobernantes. Primero: Alberto no puede ordenar nada en una jurisdicción que no es la suya. Le pidió amablemente a Horacio Rodríguez Larreta que sacaran las rejas y el jefe de gobierno porteño, amablemente, accedió. Pero la que puso las rejas fue Cristina.
Si para ayudar a la presunta prudencia de Alberto contra la irracionalidad de Cristina hay que mentir y ocultar la realidad, no cuenten conmigo.
Por eso creo en lo que Néstor Kirchner le dijo a George Bush el 23 de julio de 2003. Le apoyó la mano sobre la rodilla al presidente de Estados Unidos y confianzudamente le dijo: “Yo soy peronista, no izquierdista. No me juzgue por lo que decimos, le pido que me juzgue por lo que hacemos”.
Ese pragmatismo feroz para no asustar a Bush es el mismo que usa Alberto para no asustar a los argentinos.
Alberto dice que se terminó la grieta y la persecución y el odio hacia el que piensa distinto. Es una idea brillante. Pero en la práctica su ministro de Cultura, al que llamaremos Tristán, se mandó un documental repleto de ataques a periodistas, una suerte de 678 en pantalla gigante que fue elogiado como Cristina? ¿Asi van a cerrar la grieta? ¿Con palabras? No lo creo. Otra cosa sería, si Alberto produce hechos concretos y dice por ejemplo, que ese documental que Cristina calificó de fantástico, no representa el pensamiento del nuevo gobierno. ¿Lo hará? Veremos. Ver para creer. Tenía razón Néstor. A los kirchneristas en su cuarto gobierno hay que juzgarlos por lo que hacen y no por lo que dicen. Con honestidad intelectual y sin tirar debajo de la línea de flotación, por supuesto. Pero sin fomentar falsas expectativas.

El cuarto gobierno K. Ojalá me equivoque – 10 de diciembre 2019

Hoy comienza otra historia. Hoy arranca el cuarto gobierno kirchnerista con una Cristina recargada y más chavista que nunca. No quiero ser agorero ni aguarle la fiesta a quienes votaron con esperanza. Pero tampoco quiero ser falso ni mentiroso. Me rebela la hipocresía. Por eso le quiero decir exactamente lo que siento y lo que pienso. Aunque vaya en contra de la corriente mayoritaria. Yo por supuesto que quiero que nos vaya bien a los argentinos. Pero no creo que con los Fernández nos vaya bien.
No soy para nada optimista porque trato de ver lo que pasa y de leer la realidad con la mayor rigurosidad posible.
Ojalá me equivoque.
Pero yo escuché al presidente Alberto Fernández decir que no hay pruebas para condenar a Cristina y que es una perseguida política. El dijo que es lo mismo que Cristina. Y eso se lo creo.
Alberto se manifestó conmovido por el ataque furioso que su jefa hizo contra el tribunal que la estaba juzgando. El dijo que varios jueces van a tener que rendir cuentas por las barrabasadas que escribieron y el acaba de plantear que hay medios que los quieren hacer pelear cuando es muy claro que la unidad pende de un hilo y que mucha de la información que publican los periodistas sobre enfrentamientos y diferencias entre Cristina y Alberto, son suministradas por gente que está al lado de Cristina y Alberto. Hoy Alberto dice con la misma vehemencia exactamente todo lo contrario de lo que decía hace 6 meses cuando acusaba a Cristina de muchas cosas que ahora, no le conviene recordar. Pero los periodistas, estamos obligados a recordarlo. Y encima dice que tienen que salir en libertad incluso los condenados que no tengan condena firme. Si eso se confirmara, de pronto saldrían a la calle miles y miles de presos que están en esas mismas condiciones.
Ojalá que me equivoque.
Pero veo una Cristina alterada emocionalmente que no fue ni a la misa de la convivencia pacífica que propuso la iglesia en Luján. Y eso que se trata de una iglesia que, mayoritariamente, tiene sus simpatías del lado del peronismo. Todos pudimos observar a una Cristina desencajada y agresiva culpando de todos su males, incluso de la muerte de Néstor o de la enfermedad de Florencia a los jueces y a los periodistas. Nada de eso es cierto. Ya le dije que Cristina no es decente ni inocente. El deliro mayor fue desmentirse a sí misma. Dice que los periodistas inventaron eso de que ella se negó a entregarle los atributos de mando al presidente Macri. Y ella misma en su libro “Sinceramente”, confieso que lo veía como una rendición. Y jamás dijo una palabra hasta ayer de una presunta prohibición de la justicia.
Ojalá me equivoque.
Pero cuando analizo el gabinete veo que dejaron afuera a los gobernadores. Ninguno pudo mojar el pancito en el plato. Solo el señor feudal Gildo Insfrán, el menos progresista de todos, pudo colocar un ministro. Veo que Sergio Massa cobró un premio menor pese a que fue clave para la victoria. Un ministro de Transporte que viene del radicalismo y su esposa al frente de la empresa de Aguas. Descubro que Malena Galmarini estuvo para la foto para mostrar mayor amplitud partidaria y de género pero que Guillermo Nielsen, el capo de YPF fue borrado de la foto y del ministerio de Economía, por demasiado liberal. Cristina es implacable. Veo que el sectarismo de Cristina todavía es tan fuerte como para dejar afuera a Martin Redrado o Florencio Randazzo.
Ojalá me equivoque.
Pero en los puestos claves para impulsar el Frente para la Venganza y la Impunidad K están los mismos talibanes de siempre. Carlos Zannini, uno de los mariscales de la derrota de Scioli y el alter ego de Cristina. El que tiene que armar la movida para que se esfumen todas las causas que Cristina tiene en la justicia, para que salgan todos los ladrones de estado que están presos y para hacer desfilar por los tribunales a periodistas y ex funcionarios empezando por el propio Mauricio Macri. En esa tarea tiene la inestimable ayuda de un cineasta de trayectoria mediocre que se llama Tristán Bauer. Panfletos audiovisuales cargados de mentiras llevó a la pantalla con “El camino de Santiago” y con “Tierra Arrasada” donde me da el privilegio de aparecer en pantalla para que toda la hinchada de Víctor Hugo y Cristina me putee con ganas. Me dan ganas de hacer una broma y de contestar como Cristina: “A mí me va a absolver la historia. Estos jueces ya tienen la sentencia escrita”. Pero no estoy a la altura de la jefa de Tristán tan fanático como poco peronista. Y este señor es el flamante Ministro de Cultura.
Silbaron a muchos periodistas pero no silbaron al INCAA que puso plata de todos los argentinos para esa propaganda de pantalla grande. Pregunto: El INCAA, que viene le daría un crédito por ejemplo a Juan José Campanella para que hiciera una película llamada “Los Saqueadores Kirchneristas”? Bauer agradeció a la vida que Pino Solana estuviera presente en el estreno. Se siente heredero de su cine militante. Hay algunas escenas pornográficas que no deberían pasarse nunca mas para que Cristina y su cineasta Bauer no se pongan nerviosos. Pino Solanas y Alberto Fernández fueron dos de los más feroces críticos de Cristina.
Carta abierta se cerró. Pero vuelve Zamba y 678? Pregunto.
Ojalá me equivoque.
Pero veo que vamos derechito a reconstruir las relaciones carnales con el narco dictador Nicolás Maduro, el castrismo jurásico que somete al pueblo cubano y los negacionistas del holocausto de Irán. Sabina Fréderic, la nueva ministra de Seguridad, de la escuela de Horacio Verbitsky y Nilda Garré ya dijo que “el terrorismo es un problema de la OTAN” y no de este país que sufrió en la AMIA y la embajada de Israel, dos de los atentados más graves de todos los tiempos. Por eso Hezbollah dejará de ser un grupo terrorista acusado por la justicia argentina por esos ataques dinamiteros y pasará a ser un partido político o una ONG amiga de los kirchneristas. Los policías y los uniformados que defienden con su vida la vida de todos nosotros, serán a partir de ahora sospechosos criminales y herederos de la dictadura militar.
Ojalá me equivoque.
Aunque está muy anunciado que van a multiplicar las retenciones al sector más productivo, competitivo en innovador que tiene la Argentina que es el campo. Otra vez sopa. El gobernador Schiaretti salió al cruce en defensa de lo que dijo “es nuestra economía regional y el principal motor del progreso de Córdoba”. Omar Perotti se mantuvo en un silencio cómplice. Y Axel Kicillof fue directamente cómplice.
Alberto Fernández explicó esto con argumentos insólitos. Dijo que los cordobeses no creen en el peronismo. Y que en esa provincia comenzó la revolución Libertadora. Aquí hay dos contradicciones. Los cordobeses, en general, creen en la libertad y rechazan a los autoritarismos opresores. Es cierto que fue epicentro de la Revolución Libertadora pero también que en Córdoba nacieron movimientos libertarios eternos como la Reforma del 18 de obreros y estudiantes, unidos adelante y la gigantesca rebelión popular llamada “Cordobazo” que hirió de muerte al dictador patricio Juan Carlos Onganía. El otro cuestionamiento es por decir que los cordobeses no creen en el peronismo y es una provincia gobernada hace tiempo por José Manuel de la Sota, un aliado de Sergio Massa, cuya hija apoyó a los Fernández y por Schiaretti que también es cordobés. Alberto dijo que “esos gobiernos son peronistas que bajo el rótulo del cordobesismo, oculta mucho su condición de peronista”. Patada para el gringo Schiaretti bajo cuyo gobierno no le fue mal a los cordobeses. Lo digo porque el porteño Alberto Fernández que se cansó de perder en su distrito, también señaló que fuimos gobernados en Córdoba por lo peor del radicalismo. No será mucho Alberto? Tan tontitos somos los cordobeses que votamos a lo peor del radicalismo y a un peronismo que oculta su condición? ¿No será que a Córdoba, en general le fue mejor que a la Nación?
Ojalá me equivoque.
Pero aunque me siento a las antípodas del pensamiento y la acción de Juan Grabois, comparto dos verdades que dijo.
Primero que la sociedad tiene mecha corta. Es cierto que los Fernández tienen la obligación de atender las urgencias de los más pobres y lo que menos tienen porque la paciencia se va a agotar más rápido de lo esperado. Grabois también planteó que cuesta encontrar algún morocho trabajador o villero en el gabinete cosa que se ve a simple vista. Yo le agregaría que además, cuesta encontrar alguien que no sea millonario. Hay austeros y honrados como Gustavo Béliz o Vilma Ibarra. Pero en general a todos esos gorditos no le fue tan mal con una vida dedicada a la política. Grabois está insatisfecho porque no le dieron demasiado espacio. En el gabinete colocaron solamente a Elizabeth Gómez Alcorta, abogada de Milagro Sala presa por estafadora y golpeadora de mujeres y de Jones Huala, encarcelado en Chile por quemar campos y atentar contra personas. Además es una admiradora de Fidel Castro.
Vargas llosa ya lo dijo: “el gobierno de Macri fue un fracaso, pero el regreso del peronismo es una catástrofe”.
Ojalá me equivoque.
Lo deseo porque yo quiero que nos vaya bien a todos los argentinos y sobre todo a los que más necesitan. Pero reconozco que ni Alberto ni Cristina, su jefa, me despiertan esperanza ni optimismo. No quiero ni puedo fingir una falsa ilusión. No soy necio y si hay avances y medidas positivas las voy a apoyar. No soy necio y si de verdad terminan con la persecución y el odio, lo voy a celebrar. Pero voy a resistir con este y con cualquier gobierno a los patoteros, a los autoritarios, a los mafiosos a los ladrones y a los golpistas.
Resistiré.