El milagro de la radio – 27 de agosto 2015

Hoy es un día histórico. La radio cumple 95 años. Y esta querida radio Mitre está cumpliendo 90. ¿Qué me cuenta? El tiempo pasa.

La radio es esa cultura de la Spica con olorcito a cuero para escuchar los goles en la oreja y monitorear a los relatores de la mano de mi viejo. O la Tonomac Platino Siete Mares que fue la primer internet que tenía dial en lugar de mouse y que nos permitía navegar por un mundo que nos devolvía interferencias y frituras en todos los idiomas. O ese suave calorcito que largaba la válvula por los parlantes de la radio Capilla de la abuela. O el walk man clavado en las orejas en pleno supermercado o el radio despertador que nos acribilla con la temperatura y en su momento con los hectopascales. ¿Se acuerda? O la que viaja en el auto y es compañía en la ruta o en laburo, o la que está en el living  como si fuera la tele o en la cocina como si fuera el microondas o en el baño, ¿Por qué no? Mientras nos enjabonamos las noticias.

Hoy la radio es cada vez más un ícono en la red de redes que con un click en el real audio o en el celular  te permite saber desde Lieja en Bélgica  que calle está cortada y que semáforos no funcionan en el centro de Buenos Aires.

La primera vez que llevé a mi hijo a una radio miró medio aburrido para todos lados y con sabiduría infantil dijo: “Pá: esto no es una radio, esto es un edificio”. ¡Cuánta razón tenía Dieguito en aquella época¡¡¡

Hay algunos que confunden la radio con el lugar físico en donde funciona. Con estas paredes llenas de historia. Con estos micrófonos que no perdonan. Con esa luz roja que tanto temo y que tanto quiero, con aquella vidriera que nos muestra operador al Pepo Colodrero y a veces a Dana y tantos otros. Ellos nos lanzan luces de advertencia y nos dicen, ojo que venimos. Atrás hay otros compañeros que producen todo lo que va al aire. Allí está Mariana, Jazmín, Nacho, Andy y sus twiters y la mirada sabia de Marta Lamas.

¿Eso es la radio?

Algunas sillas, una mesa, la ceremonia del mate. ¿Eso es la radio? De ninguna manera, la radio no es un hecho inmobiliario.

Entonces, ¿Qué es la radio? La posibilidad de transmitir palabras y músicas a través de ondas hertzianas, micrófonos, ecualizadores, una consola de sonido, casseteras, compacteras, mini disc y compus que despachan publicidades grabadas, una antena gigantesca, híbridos y del otro lado un aparato más grande o más chico que recibe todo eso. Dígame la verdad, ¿Eso es la radio? De ninguna manera, la radio no es un hecho electrónico.

Y entonces, ¿Qué es la radio? ¿Porque se habla tanto de ella? ¿Por qué algunos tontos la tratan como una hermanita menor si tiene 95 años de vigencia absoluta a pesar de tanto cambio tecnológico, tanto mail, tanto tuit, celulares o cámaras HD? ¿Por qué sigue ocupando un lugar tan destacado, creíble e irremplazable? Ni el cine ni la tele ni la poderosa internet pudieron con la radio. Todo lo contrario, la radio se sirvió de todos ellos para llegar antes y mejor. Para ser más radio.

La radio es como la cigarra de María Elena Wash. Tantas veces la mataron, tantas desapareció, a su propio entierro fue y sin embargo esta aquí, resucitando.

Muchas veces la gente que visita la radio sale un poco desilusionada como mi hijo aquella primera vez. Seguramente espera ver decorados, tarimas, escenografías, telones, noticias viejas, risas nuevas, disfraces, dragones y hasta algún que otro mago. Pero no. No encuentra nada de eso. Solamente unas cuantas personas en el centro de una habitación hablándole con gestos y ademanes a un fierrito que no sabe, no contesta. Los que no hablan en ese momento hacen todo en cámara lenta y se mueven como si la gravedad no existiera. Parecen locos que caminan por la luna. Juegan a dígalo con mímica, escriben grande en los papeles los nombres muy famosos o muy desconocidos de los entrevistados y tratan de leer los portales en la notebook o sin que el papel haga ruido y se escape por el micrófono.

Evidentemente la radio no está allí. El edificio, la tecnología y las personas no alcanzan para hacer una radio. Muchos señores amantes de la razón pura creen que sí. Creen que con todo alcanza y sobra y se equivocan. Ni siquiera es televisión pero  sin imagen. La radio se completa con la imaginación de ambos lados. Los que piensan así no tienen una radio. A lo sumo un gigantesco altoparlante, un altavoz que llega lejos. Eso tienen… pero de ninguna manera tienen una radio.

Para definir una radio es condición fundamental haber leído el principito para comprender que lo esencial es invisible a los ojos. Es el único lugar donde no hacer falta ver para creer. Desmiente ese dicho de “ojos que no ven, corazón que no siente”. Acá es al revés. Si hay una verdadera radio, ojos que no ven, corazón que siente mucho. Por eso quien visita una radio no ve nada importante pero allí hay cosas importantes. Por eso la radio se escucha, pero sobre todo, se siente. La radio es esa carta pidiendo ayuda para una familia inundada que genera una catarata solidaria. Es esa convocatoria a la esperanza que hacemos con la buena noticia. ¿Usted ve la solidaridad y la esperanza? Por supuesto que no, pero la siente. La puede palpar y compartir. Igual que la alegría que desborda cuando nos equivocamos y nos tentamos o alguien nos cuenta que recibió esa ayuda y esa hermandad que pedimos al aire. Ese nudo en la garganta que se siente acá, ese cosquilleo en el pecho que mezcla las risas y el llanto, ¿Cómo se llama ese clima intangible? Radio, eso se llama radio.

La radio es esa señora que pide un bolero de aquella época porque es su aniversario de casamiento y quiere homenajear al hombre que la acompaña desde hace tantos años y le cocina un guisito de ternura, compra un vino especial y la mujer que al amor no se entrega no merece llamarse mujer. ¿Cómo se llama ese clima romántico? Radio, ese clima se llama radio.

Sin estas cosas usted tendrá muy buena información, o el coraje de una opinión jugada pero no tendrá radio. La radio es la que siempre llega primero, es la primera versión del periodismo que a su vez es la primera versión de la historia. Por eso la radio hace historia todos los días.

Sin esos climas, sin esos temblores, sin esas fantasías, usted tendrá algo honorable y muy útil tal vez, pero que no se llamará radio.

La radio es Cacho Fontana o Antonio Carrizo, Bravito o Badía. La radio es Mareco y el negro Víctor Brizuela y Fioravanti o el Gordo Muñoz. La radio es Pepe Eliaschev y Magdaena Ruiz Guiñazú o Marcelo Bonelli. La radio es Longobardi y Lanata. Nico Wiñasky y su viejo. Mi hijo Diego y María Isabel con Rolo, y Tato con Guido y las  recetas de sabiduría del doctor Lopez Rosetti o Cormillot. La radio es Mitre informa primero y las gargantas de oro de Trichi y Marcelito Elorza. Las risas, los PNT y las campanitas de Natalia López, Marcela Labarca o Mariel Di Lenarda. Eso es la radio. Un equipo de radio, un verdadero dream team que me acompaña con Marcela Giorgi, Alejandra Gallo y Micky Balbiani. La radio es mi amigo Jorge Fernández Díaz sembrando literatura por las noches.  La radio sube desde el pié y baja la escalera con Corda, Porta y Valeri.

La radio es el aire libre que todos respiramos. La radio es estar en el ring side de la vida como dice Magdalena Ruiz Guiñazú. Es un lugar de riesgo y audacia para caminar por el alambre. La radio es el teatro de la mente o el teatro sin imagen como me dijo ese genio del Negro Hugo Guerrero Martinheitz.

Un día como hoy hace 95 años nacía la radio en el teatro Coliseo de Buenos Aires con la música de Parsifal y los locos de la azotea.

A esta hora exactamente hay millones de aparatos encendidos buscando una radio, sintonizando un síntoma, un aroma, un color en las ondas. Cuando esos aparatos encuentran una radio difícilmente se vayan. La consideran un miembro más de su familia. La quieren y la insultan. Discuten con ella, la abrazan, piden temas musicales, piden que le pasen sus mensajes, protestan, elogian, piden soluciones que no tenemos, aportan ideas. La gente interactúa con la radio como con ningún otro medio. Van y vuelven. Pasan de receptores a emisores. De oyentes a auditores. Miran la radio conmovidos como quien mira la vida.

Fernando Bravo, uno de sus reinventores dijo que la radio es en vivo y en directo, va a domicilio, es gratis, no se suspende por mal tiempo y está atendida por sus propios dueños.

Cuando uno encuentra una radio se da cuenta de inmediato. Porque lo siente acá. En el pecho y sabe que es un lugar en el corazón y en el cerebro donde se cruzan la emoción, la imaginación y la solidaridad.

Eso es la radio. O por lo menos creo que en esa radio creo. En ese milagro cotidiano llamado radio.

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Los indignados de Tucumán – 26 de agosto 2015

Tucumán se convirtió en un espejo de la Argentina partida. La provincia más dulce fue un trago amargo para los patrones del mal que la gobiernan. Tucumán apareció ante la vista de todos como el jardín de los senderos de la República que se bifurcan. De un lado quedó el ladrifeudalismo K y del otro las instituciones democráticas. De un lado el matrimonio Alperovich que quiso quedarse con todo a imagen y semejanza de los Kirchner. Del otro la reacción valiente de una parte del pueblo que salió a la calle en dos oportunidades para levantar la bandera de la libertad. De un lado el autoritarismo patotero y el nepotismo y del otro la espontaneidad de los indignados que desbordaron dos noches seguidas la plaza Independencia en la cuna de la Independencia nacional. A muchos tucumanos anónimos se les acabó la paciencia. Demostraron su hartazgo.

Es que el zar José Alperovich y la zarina Beatriz Rojkés no han dejado truchada por hacer. Manejaron con puño de hierro la provincia y sepultaron todas las voces disidentes. Prohibieron la venta de libros que denunciaban sus groserías y utilizaron el aparato de inteligencia de la policía, la tristemente célebre D2 para perseguir, hostigar, espiar y castigar a cualquiera que se atreviera a la más mínima disidencia. Redujeron a la servidumbre a muchos medios de comunicación pero no lograron acallar las críticas de los periodistas más valientes y corajudos. Alperovich simula ser progresista pero supo resucitar y asociarse a varios personajes nefastos que fueron colaboradores del general y dictador Antonio Domingo Bussi.

Don José y doña Betty quedarán en la historia por la impunidad con que se movieron y por las vacaciones fastuosas que se tomaron en el medio de los cacerolazos y las muertes por desnutrición que se filtraron pese a que Juan Manzur inventó un Indec macabro que malversó esos datos terribles. Daban vergüenza ajena ante tanta ostentación y obscenidad en el hotel más lujoso de Dubai y Abu Dhabi. No se privaron de nada. Ni de las fotografías arriba de los camellos, ni de habitaciones que cuestan entre 5 y 10 mil dólares ni de las odaliscas dignas de las Mil y una noches, o mejor dicho de Ali Baba y los 40 ladrones.

 ¿Ese es el modelo nacional y popular?¿Ese es un funcionario preocupado y ocupado por los problemas y los dramas de los tucumanos?

Una de los textos más bellos y profundos que leí sobre la patria le pertenece a Julia Prilutzky Farny, una poetisa ucraniana, naturalizada argentina. Dice así: “Allí donde partir es imposible/ donde permanecer es necesario/Donde nunca se está del todo solo / donde cualquier umbral es la morada/ Allí donde se quiere arar y dar un hijo/ Allí donde se quiere morir… allí está la patria”.

A estas horas, los tucumanos están peleando por la segunda Independencia. Quieren dejar atrás al ladrifeudalismo K y recuperar los valores patrióticos que flotan en el aire de Tucumán. Hablo de un país mejor, más justo, más igualitario, con menos pobres y desocupados y con más honradez y diálogo. Un país en el que solo queden afuera los corruptos y los golpistas. ¿Es tan difícil comprender lo simple? Millones de argentinos de buena voluntad quieren construir ese país. Con el respeto sagrado a la división de poderes para no pisotear la Constitución que es nuestra Biblia laica. Eso es independencia. No depender de nadie, no ser cliente de nadie y no dejarse extorsionar por nadie. Opinar con respeto absolutamente de todo, con independencia de criterios, sin tutelajes ni censuras y sin que te manden la AFIP o los servicios de inteligencia para castigarte.

Así de simple y de complejo.

Si queremos esa patria, se me ocurren tres compromisos básicos que debemos asumir.

1) Extirpar el cáncer de la intolerancia de nuestro cuerpo social antes que haga metástasis y se convierta en odio eterno. Comprender que la diversidad de miradas es un activo, que el pensamiento del otro nos hace mejores y que no es un enemigo el que piensa distinto

2) Ser solidarios hasta que duela, como decía la madre Teresa. Comprender que nuestro vecino es nuestro hermano, nuestro compañero de ruta, la persona con la que debemos edificar, codo a codo, un mejor barrio, una mejor ciudad y un mejor país que lata con orgullo en nuestro pecho. Ojo que no hablo de caridad, hablo de justicia social. De igualar las oportunidades educativas para lograr esa famosa movilidad social ascendente que nos hizo reconocidos en el mundo.

3) Pensar la patria no solo como padre. Como pertenencia. Una patria que no sirva como escudo de los fanáticos y mentirosos. A esos que dicen que hacer patria es matar a alguien. A esos que Dios y la Patria se lo demanden. Que sean expatriados y nunca repatriados. Yo no quiero la patria dividida en adjetivos ni en corporaciones. Que sea la patria de nuestros padres y la de nuestros hijos. Que los patriarcas nos ayuden. Que nos sostengan como lo vienen haciendo desde el origen de la patria en la casa tucumana de doña Francisca Bazán.

Hoy también deberíamos sembrar más ciudadanos patriotas para cosechar gobernantes más ciudadanos. Para lograr la patria que soñamos. Sin déspotas ni cadenas. Sin zares ni ladrones.

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El estallido de Tucumán – 25 de agosto 2015

Policías de civil como agentes infiltrados y provocadores. Policías a caballo que rompen la cabeza de la gente a bastonazos y castigan con el rebenque. Lluvias de balas de goma y gases lacrimógenos. Mujeres con chicos en brazos llorando en plena huida. Sangre en la cara y en los cuerpos de los manifestantes. Piedras, fogatas, heridos, detenidos llevados de los pelos y arrastrados hasta la casa de gobierno.

El grito de Tucumán fue de indignación y hartazgo. Miles y miles de ciudadanos, en un verdadero estallido popular espontáneo dijeron basta al nepotismo corrupto y autoritario de los Alperovich, a las maniobras de fraude y trampas que se ejercieron, a la humillación del clientelismo feroz y a esta Argentina de Cristina donde todo se tupacamarizó, donde la metáfora del descuartizamiento empieza a envenenar la convivencia pacífica y la paz social.

La exigencia de los tucumanos de a pié era sencilla en una pancarta: “Se robaron todo, hasta los votos”. Era la conclusión después del escrutinio amañado, los disparos de armas de fuego, las planillas tergiversadas, las urnas quemadas, los gendarmes y los periodistas atacados

Pero Tucumán no es una isla. Fue la expresión más contundente, pero no la única. Un militante radical asesinado a sangre fría de un balazo de 9 milímetros por la espalda. La Tupac Amaru como estado autoritario y paralelo. Milagro Sala como patrona del mal de Jujuy. Un gobernador símbolo del ladrifeudalismo como Gildo Insfrán que tiene que desmentir a un ídolo popular y sensible como Carlos Tévez porque dijo una verdad irrefutable sobre la pobreza en Formosa. Es que no están acostumbrados a la pluralidad de opiniones. Tanto en Jujuy, como en Tucumán y en Formosa como en otras provincias, la mayoría de los medios de comunicación fueron doblegados y sometidos a la esclavitud de la pauta publicitaria y del latigazo de estado. Nuestros hermanos tucumanos pudieron enterarse de la represión brutal de la Plaza Independencia por la existencia de TN y algún otro periodismo independiente. La mayoría de los medios locales domesticados hablaban de boludeces mientras se desarrollaba una batalla campal en la puerta de la casa de gobierno.

No son las únicas pero son tres de las provincias donde la democracia está en manos de jeques millonarios que han multiplicado su fortuna en el poder y que le tiran migajas al pueblo apoyados en un sistema perverso de dádivas, empleo público y demagogia que atrasa un siglo, igual que el sistema electoral que ya no da para más. Todos los sectores democráticos de la Argentina nos tenemos que comprometer a que esta sea la última elección de papel pintado. Hay que ir a la boleta única o al voto electrónico para cerrarle todos los caminos a los delincuentes que violan la soberanía popular.

Ayer decía en estos micrófonos que hay un clima muy enrarecido. La fractura social expuesta generada por Néstor y Cristina potenció el odio hasta límites impensados. La agresividad y la altanería de la presidenta en todos sus discursos tienen casi como único objetivo estigmatizar y señalar enemigos con el dedo. Fueron tantas sus cadenas que esa actitud de venganza fue prendiendo en amplios sectores de la sociedad. Y esta es la herencia más maldita que dejan estos 12 años de unicato. Vamos a demorar mucho tiempo para cicatrizar las heridas que abrió la familia Kirchner en toda la sociedad. Han estado jugando con fuego y ahora las papas queman. Han incentivado la injuria y las campañas de desprestigio desde el aparato de propaganda  estado y ahora el horno no está para bollos. Mañana hay paro de trenes. El campo protesta con un cese de comercialización ahogado por la inundación y la falta de rentabilidad y muchos chacareros y cañeros de Tucumán cortaron rutas producto de la desesperación. Todos los días comprobamos que los narcos se hacen más fuertes en los territorios y tiene mayor complicidad entre funcionarios.

Son tantas las enfermedades sociales que el gobierno no remedia que un día,  el vaso de agua  se colmó y la gente salió a la calle con sus alaridos porque los gobiernos no los escuchan.

Las imágenes de Tucumán son de una gravedad inédita desde el punto de vista institucional. Ojalá esto no sea el comienzo de estallidos similares. Estamos en un proceso electoral que obliga a los candidatos a presidente a hablar claro y no transformar esto en una guerra. La sociedad está alterada y nerviosa y esto es un peligro para todos. Hay que firmar un nuevo contrato democrático para evitar la desilusión y la anomia. Hay que trazar una línea y pedir juicio y castigo para los autoritarios y  los ladrones que se quiere quedar con todo. Hay que calmar los ánimos, pacificar los espíritus y dejar de echar más nafta al fuego. Hay que abrir todas las urnas para que se cierren todas las sospechas. Hay que hacerlo ya mismo. Antes de que sea demasiado tarde para lágrimas.

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El milagro de Cristina – 24 de agosto 2015

El asesinato de un joven militante del radicalismo desnudó en toda su dimensión el terror mafioso y la impunidad que instaló en Jujuy, Milagro Sala, la patrona del mal. No es la primera vez que ocurren estas calamidades. Es la primera muerte. Pero los soldados de Milagro ya le pusieron una pistola en la cabeza a un par de compañeros del Perro Santillán y le coparon el gremio. En su momento atacaron a Jorge Lanata y su equipo y a Gerardo Morales le hicieron la vida imposible.  Una humilde y sufrida señora llamada Trifolina que fue la mano derecha de Milagro durante 12 años, contó anoche, en el programa de Majul, la calaña de esta mujer que maltrata, golpea y humilla a los más pobres de los pobres y que tiene un oscuro manejo del dinero que recibe en cataratas y  sin controles del gobierno nacional en general y de Julio de Vido y Alicia Kirchner en particular.

 Milagro, en una solicitada dijo que lo que en realidad molesta de ella es su condición de colla, y que “no se bancan que hayamos levantado cabeza ni que el Papa Francisco reciba a los cartoneros, a los pueblos originarios y a los humildes”.  Y es todo lo contrario. Ella es la que se siente superior a sus pares y es ella la que denigra a los más necesitados con su verticalismo castrense y su clientelismo estalinista.

Milagro no fue candidata a gobernadora porque su imagen negativa es altísima. Es verdad que construyó viviendas populares y centros polideportivos, pero también es cierto que no les da los títulos de propiedad a los beneficiarios para tenerlos sometidos a sus caprichos durante toda la vida y para reducirlos a la servidumbre ideológica y hacer número en los actos y participar de acciones  intimidatorias y extorsivas.

María, la madre del chico asesinado, vende tamales para llenar su olla. Vive en el sencillo barrio de La Merced. Allí, todo es chapas, perros flacos y ladrillos sin revocar. Hoy hay lágrimas y miedo en todos los vecinos. El ejército irregular que conduce Milagro anda en motos y camionetas y disponen de sofisticados equipos de comunicación. Se mueven como en una zona liberada. Le ley es lo que dice Milagro y el que no la acata recibe los castigos. Y no se salva ni de Milagro.

Cristina mostró la ficha de afiliación del pibe radical al partido de Milagro y luego se supo que el muchacho había firmado en forma compulsiva para poder terminar el secundario en una escuela que manejan los tupaqueros. No te dan una vacante para estudiar si nos sos del palo. Esa es la democracia degradada. Solo una  cabeza de fascistas de izquierda puede preguntar a un alumno acerca de su pensamiento político. La ausencia de alternativas lleva a muchos changuitos a tener que agachar la cabeza y aguantar en silencio mientras le bajan línea sobre lo maravillosa que es Cristina y sobre lo perverso que son sus adversarios.

Y eso es lo que pasó con Jorge Ariel Velazquez.

Jorge quería entrar al ingenio Ledesma como su padre y ganarse la vida dignamente con el sudor de su frente. Y le pegaron un balazo de 9 milímetros en la espada. ¿Cuál fue su pecado mortal? Pensar en libertad y repartir folletos radicales en una mesa a dos cuadras de su casa.  Ni el gobernador Eduardo Fellner ni la gobernadora de facto, Milagro Sala dijeron una palabra sobre el hecho durante los largos días de agonía. Quisieron culpar a las víctimas, inventaron excusas y responsabilizaron al radicalismo por querer hacer política con un muerto. Y eso fue exactamente lo que dijo e hizo la presidenta de la Nación

La presidenta defendió por cadena nacional y con una carpeta llena de mentiras a la comandante de la Tupac Amaru. Confesó su complicidad, la encubrió en sus delitos. Le dio más impunidad, respaldó sus acciones violentas y autoritarias.

Nadie puede acusar al Perro Santillán de ser derechista o golpista. Es un viejo luchador marxista que se enojó con Cristina porque bancó a Milagro. Irónico y preocupado, el Perro dijo:  “Ahora todos estamos en peligro. Si nos pegan un tiro van a decir que fueron los marcianos” y los criminales van a seguir en libertad.

Cristina tupacamarizó el país, lo rompió en pedazos. Lo descuartizó. Fomentó la división de todas las organizaciones de la sociedad. Dividió para reinar. Por eso no sorprendió que en lugar de darle el pésame a la familia del chico asesinado y de exigir juicio y castigo para los culpables del asesinato, Cristina elevo a Milagro a la categoría de heroína. Fue el milagro de Cristina. Milagro Sala es un símbolo del chavismo, una mezcla de Hebe Bonafini y Sergio Schoklender, como dijo el senador Morales.  Fanatismo y corrupción para la presunta liberación. Cristina lo hizo.

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Murió Daniel Rabinovich – 21 de agosto 2015

Hoy los argentinos tenemos una sonrisa menos y un agujero negro más en el alma. La muerte de Daniel Rabinovich nos duele en todo el cuerpo porque era un argentino genial en sus capacidades musicales, humorísticas y personales. Amigo de Serrat, del Negro Fontanarrosa, y de Magdalena fue un admirador de Raúl Alfonsín y un defensor permanente de la democracia, la libertad y los derechos humanos. Tuvo la generosidad de presentar mi libro anterior y leer un texto que yo había escrito sobre el desgarro de la AMIA. Daniel, tenía la estatura intelectual suficiente para componer melodías, parir letras y carcajadas y sentarse a escribir literatura que tal vez, era lo que más disfrutaba junto con los asaditos y jugar al dominó. Con Jorge Guinzburg y Tato Bores tal vez se diputen en el cielo de la alegría el título de haber sido el Woody Allen argentino.

Una vez en un café me confesó que habían invitado a Les Luthiers al festival de Cosquin y que eso le despertaba más temor que actuar en el Colón como lo hicieron varias veces. Yo me atreví a decirle que la Plaza Próspero Molina se iba a poner de pié para aplaudirlos y rendirles homenaje a su talento tan argentino y que tan bien pintaba su aldea. Casi le rogué que aceptaran treparse al escenario Atahualpa Yupanqui. Sabía además del amor de Daniel y sus compañeros por el folcklore. Muchas veces se dieron el gusto de cantar nuestra música criolla en serio y en broma. Un día me llamó por teléfono y me dijo que me querían invitar a compartir desde el escenario su actuación en Cosquín. Jamás olvidaré aquel espectáculo maravilloso que yo observaba tras bambalinas. Yo miraba de frente a esas 12 mil personas que desbordaron las localidades y las espaldas de los maestros del humor de calidad que jamás cayó en la grosería ni el golpe bajo. Ellos estaban con sus ponchos blancos, felices entre las chacareras y las vidalas. La primera vez que hablé con el fue por teléfono. Llamó a la radio y me dijo cuatro palabras: “Que huevos que tenés”. Yo acababa de decir una columna fuerte y descarnada contra algún gobernante.

Daniel Rabinovich fue una de las personas más inteligentes que conocí en mi vida. Fue una pieza clave de Les Luthiers.

Ellos podrían haberse quedado en el humor inteligente para pocos, en el elitismo culturoso. En esa actitud de algunos presuntos intelectuales que se creen que mientras menos gente va a verlos más geniales son. Nunca fueron sectarios ni excluyentes. Supe como llenaron la cancha de fútbol del Sevilla en España y de esa vocación por buscar la felicidad del pueblo a través de la risa. Uno sabe que Daniel  volverá y será millones de carcajadas.
La ética fue el soporte para ejercer su tarea creativa. Ganaron todo el dinero que se merecen por su trabajo, pero nunca cedieron a la tentación de la máquina de chorizos, de caer en el mercantilismo trucho que todo lo traduce a dólares y destruye el arte. Se respetaron a si mismos y nos respetaron a nosotros.

Tenían una ley interna que era sagrada: la ley del no jodás que se basa en el principio de la incomodidad respetable. Un teorema científico que dice así: cuando a alguno le jode demasiado que lo jodamos un poco no lo jodamos ni siquiera un poco porque sería joderlo demasiado. Brillantes brillaron en el Lincoln Center de Nueva York. Me pongo de pié para nombrarlos, y darles mi pésame queridos Luthiers: Carlos Nuñez Cortes, Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich que en paz descanse. Querido Daniel, ya te estamos  extrañando. Un abrazo inmenso y hasta siempre.

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Cachetazos para todos y todas – 21 de agosto 2015

Cristina ayer se dio todos los gustos. No se privó de nada. Habló hasta  por los codos y durante casi tres horas pegó cachetazos a todos y todas con un tono revanchista, casi de venganza. Durante la cadena nacional y después en los patios internos se dedicó simbólicamente a cortar la cabeza de todos los que por algún motivo no se arrodillan en el altar de sus órdenes.

A Mauricio Macri lo acusó de haber sido parte del golpe de mercado que derrocó a Raúl Alfonsín, del contrabando de autos de Sevel y del negociado de las cloacas de Morón. Todas cosas que se le adjudican a su padre Franco Macri quien hasta hace muy poco expresaba sus simpatías por el gobierno de Cristina.

A Elisa Carrió la acusó copiando los mismos argumentos que había utilizado el sciolista Alberto Fazio: no está loca ni mal medicada, recibe instrucciones de la derecha norteamericana.

En una noche muy antimperialista Cristina responsabilizó como en los viejos tiempos a la CIA de utilizar los cacerolazos y a los medios y la justicia para fomentar golpes de estado contra los gobiernos populistas de la región.

A María Eugenia Vidal le colgó el cartelito de obscena y responsable por disfrazarse de lluvia para ir a ver a los pobres inundados y buscar sacar una ventaja política con eso. Justo la presidenta que se la pasa utilizando el estado para hacer propaganda de sus candidatos. Ayer mismo hizo teleconferencias con tres distritos que se mostraron muy complicados el 9 de agosto: Bahía Blanca, donde ganó Macri y Tres de Febrero y Malvinas Argentinas en donde Hugo Curto ganó por un centímetro pero puede perder y donde Jesús Cariglino perdió por poco pero puede ganar. Y si quiere hablar de la utilización de la tragedia de los inundados que se fije en los funcionarios que fueron a ayudar con la pechera de La Cámpora. Sus soldados lo pueden hacer pero María Eugenia Vidal no?

A varios de los empresarios más importantes de Argentina les reservó sus burlas, sus chicanas cuando comentó las acciones que el estado tenía en su poder y que eso, los convertían en socios de Paolo Rocca, Jorge Brito y Eduardo Eurnekian, entre otros. Traviesa Cristina no se animó a nombrar a Lázaro Báez y apenas mencionó a su emporio, Austral Construcciones. Habló de Capitalismo de enemigos porque según ella las grandes empresas le jugaron en contra y tuvo amnesia respecto de la estrecha relación que la une con Electroingeniería. El anuncio que hizo sobre la ley para crear una nueva agencia que unifique todas las acciones en manos de la Anses estuvo acompañado de una sentencia insólita:” para que nadie pueda disponer alegremente del patrimonio de los argentinos”. Lo dijo mirando la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio. Justo Cristina que ha utilizado alegremente el patrimonio de los argentinos con aviones que le llevaban los diarios a Calafate, con los beneficios que les entregó Cavallo por haber apoyado la privatización de YPF, con esos fondos que alegremente Néstor Kirchner hizo desaparecer de los libros contables de la provincia de Santa Cruz.

Criticó las presuntas campañas sucias cuando el kirchnerismo fue el principal promotor de esas degradaciones y tanto Enrique Olivera como Francisco de Narváez y Luis Juez, entre otros, lo padecieron en carne propia.

Cuando habló de la demagogia del salariazo y la revolución productiva fue too much. Fustigó a los que quieren volver a los 90 cuando ella y su esposo compartieron en siete oportunidades la boleta electoral con Carlos Menem.

Y como si esto fuera poco defendió a Milagro Sala con las mentiras que le acercó la violenta comandante de la Tupac Amaru. El joven asesinado quiso estudiar y las escuelas son manejadas por esa organización con fondos del gobierno nacional. Para eso lo obligaron a que se afiliara al partido de Milagro Sala pero su corazón y militancia estaba con la Uni{on Cívica Radical. Chavismo de la peor calaña. Desde el balazo que le metieron por la espalda a Ariel, tanto el gobernador Fellner como Milagro mantuvieron un sospecho silencio y no reclamaron jamás el esclarecimiento del crimen. Cristina fue la que premió con cataratas de dinero a Milagro Sala y la colocó en las listas de diputados al Parlasur. La agrupación mafiosa que ostenta armas y estructura militarizada tiene paralizada de terror a parte de los jujeños. Cristina también dijo que Gerardo Morales era una mala persona, acusación que ella misma recibe incluso de sus recientes compañeros. Hubo muchas mentiras y ocultamientos. Dijo que la tasa de desocupación de 6,6% es la menor desde 1991 cuando ayer comprobamos que eso no es cierto. Cristina oculta pobres y desocupados bajo la alfombra.

Y como si esto fuera poco, la presidenta acusó de comportarse como Gata Flora a los que no le rinden pleitesía. El gataflorismo es acusar a alguien de gritar cuando se la ponen y de llorar cuando se la sacan. Por momentos pensé que en gran parte de su discurso, Cristina se estaba mirando al espejo y descubría y proyectaba sobre los demás sus propias torpezas.

Mientras tanto la presidenta hace uso y abuso de la cadena nacional y siembra vientos porque le pega cachetazos a todos y a todas. Tal vez por eso, Cristina cosecha tantas tempestades.

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Desocupación cero y nepotismo – 20 de agosto 2015

Según los irresponsables que nos gobiernan, vamos rumbo a la desocupación cero. Es tan grande el nivel de autoengaño que varios funcionarios se creen sus propias mentiras. No hay dudas, según todos los estudios serios, que este modelo hace años que no crece y que no genera empleo en blanco. Ayer hablamos con Agustín Salvia y reveló que el trabajo en negro ya llega al 45%, un verdadero despropósito. Mientras los ministros Axel Kicillof y Carlos Tomada festejan lo que no hay que festejar sobre una presunta baja de la desocupación nos enteramos gracias al coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la UCA que todas las noticias reales son malas para la Argentina en general y para los más pobres en particular. Las mediciones que se hacen son igualmente truchas que las de la inflación. El desempleo real es del 8,7% y hay más de un 11 % de empleo de alta indigencia lo que lleva al porcentaje de la desocupación real al 20%, cosa que se puede comprobar con un poco de sentido común y sin las anteojeras del fanatismo partidario. La única realidad es que no bajó el desempleo. Bajó la cantidad de hermanos argentinos que bajan los brazos, que desilusionados y angustiados dejaron de buscar trabajo. El dato es para redoblar la preocupación y sin embargo el colorado Kicillof sin ponerse colorado levanta el dedito y dicta cátedra chicaneando que no se trata de un milagro ni de magia. Dice que son logros del esfuerzo y del modelo productivo de Cristina. Por favor…

Parece mentira que celebren con euforia hasta las derrotas. Parece mentira que se mientan y nos mientan tanto. Como la mentira tiene patas cortas no llega ni a la esquina. Y las falsedades del relato se hacen una bola de nieve que los hace caer en el ridículo que es el único lugar del que no se vuelve. Por eso fueron capaces de anunciar que el Chaco tiene desocupación cero. Es de un caradurismo humillante para el pueblo. Solo basta recorrer las calles de la provincia para darse cuenta que eso es un delirio. El feudo de Jorge Capitanich tiene una tasa de empleo de apenas el 29% cuando el promedio nacional es casi del 41%. Y en su momento denunciamos el drama de la mortalidad infantil y la desnutrición.  Una vergüenza.

A veces me pregunto si los equivocados no seremos nosotros. Los que apostamos a que el estado sea promotor de un trabajo genuino que lleve dignidad e igualdad de oportunidades a los argentinos más necesitados. A veces me pregunto si estos funcionarios del cristinato no se están aprovechando demasiado de la situación. Lo digo porque en donde parece que la desocupación realmente llegó a cero es entre los parientes y amigos de los Kirchner y sus cómplices. Ellos no tienen problemas en conseguir trabajo. No se les cae la cara de vergüenza a la hora de nombrar hijos, sobrinos, hermanos, esposas y hasta amantes como empleados públicos de alta remuneración y de inexistente concurso. A las pruebas me remito. El caso que más ruido hizo en los últimos días fue la designación de la hija del ministro Agustín Rossi como directora del Banco Nación sin tener ni un minuto de experiencia en el mundo bancario. Pero la lista es interminable. Algunos capangas tienen a todos sus hijos conchabados en el estado con sueldos que pagamos todos los argentinos. Carlos Zannini y Luis D’Elía por ejemplo no tienen problemas de desocupación en sus familias. ¿Tan talentosos y capaces son los cuatro hijos y algún yerno también, para que todos tengan que prestar sus servicios al estado? Esto se llama nepotismo. La dedocracia llevada a su máxima expresión. Trabajo para todas y todos los integrantes de la familia. Portación de apellido para parientes de Cristina, Alicia y Máximo Kirchner. El record mundial lo batió Carlos Liuzzi, el lugarteniente de Zannini que tiene que rendir cuentas a la justicia por otros temas pero que logró meter 22 parientes en el gobierno. Una verdadera agencia de colocaciones. Parrilli se ocupó de ocupar a sus dos hijas y una sobrina, Aníbal convocó a Silvina, su esposa, Daniel Scioli a su cuñada, Larroque a su hermana, Wado de Pedro a su hermano de crianza, De Vido a su hermano, una hija y otro hijo que luego se dedicó a negocios mucho más rentables, usted me entiende, ¿no? Pero hay más parientes para este boletín. Dos hermanos de Randazzo, la esposa de Julián Alvarez, el hijo de Giorgi la mala, la hija del canciller Timerman y eso que su familia es megamillonaria. Tal vez me equivoco y trabajen como una manera de devolverle algo al pueblo y no cobren sueldo. Pero no lo se.

También tenemos al hijo de Teresa Parodi que no se llama Pedro Canoero y hasta la hija de Pichetto entre otros.  La lista sigue pero no quiero cansarlos. Rocío García la esposa de Máximo y la madre del nieto presidencial también tiene su puesto en Rio Gallegos. Es que ellos están desesperados por ayudar a la gente y lograr la verdadera emancipación nacional. Hasta el multiprocesado Ricardo Jaime había colocado a su ex esposa y su hermano Daniel ganó alguna que otra licitación.

Lo que quiero decir es que entre ellos si lograron la desocupación cero. Primero la familia, primero se empieza por casa. Cometen delitos como el tráfico de influencias, el acomodo, el incumplimiento de los deberes de funcionario público y hasta la malversación de caudales en muchos casos. Perón decía que primero está la patria. En los últimos 12 años primero estuvo el estado concebido como un botín de guerra a repartir. El estado fue convertido en propiedad de la casta gobernante. Es un club de amigos, socios y cómplices de la familia Kirchner.

En dos palabras: desocupación cero para ellos. Para los enemigos, ni justicia.

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Setenta veces Sandro – 19 de agosto 2015

Hoy Sandro cumpliría 70 años y le quiero rendir mi humilde homenaje. Porque todos los argentinos tenemos un Sandro metido adentro de nuestra identidad. A todos nos dice algo. A todos nos despierta los recuerdos. A todos alguna vez nos expresó en nuestros sentimientos más íntimos. Queremos tanto a Sandro. En mi caso, Sandro tiene dos momentos muy especiales. Aquel “Sandro y Los de Fuego” que desde los Sábados Circulares de Pipo Mancera hacía bailar a una juventud que empezaba a patear todos los tableros. La sensualidad de aquel muchacho arrabalero de Valentín Alsina que moviendo su pelvis como Elvis llegó a la gloria del Madison Square Garden. El día que más me conmovió fue cuando lo distinguieron en el Senado de la Nación. Recibió el premio, lo aferró junto a su pecho y gritó: “Mami, viste donde llegó el nene”.
Nos hizo llorar a todos. Se sentía orgulloso de sus orígenes, de su barrio, “siempre voy a ser el hijo de doña Nina y de Don Vicente, el que necesitaba dos meses para ganar lo que a los 17 años yo ganaba en un rato sobre un escenario.” Así se definía. Aquel Sandro fue sembrando romanticismo en toda América y cosechó legiones de admiradores. Se convirtió en pasión de multitudes. Sin escándalos ni chismes. Atrincherado en su casa de Banfield para que le respetaran su intimidad. Todo lo que ganó se lo ganó arriba del escenario. Cantando o actuando en sus películas que ya son de culto. Ese muchacho que empezó a ganarse la vida como changarín y tornero pudo cantar en vida “no quiero que me lloren cuando me vaya a la eternidad. Quiero que me recuerden como a la misma felicidad”.
Pero en su madurez hubo otro Sandro que ratificó y multiplicó en tres generaciones su romance y lealtad con la gente. Ese que se convirtió en un fenómeno social. En un Gardel gitano. Ejerció una suerte de resistencia cultural a los tiempos light que vivimos. Hoy para muchos mercaderes del cerebro vacío el éxito es sinónimo de delgadez y juventud. Y Sandro batió todos los records de público sin ser flaco ni joven. Todo lo contrario. Entrado en kilos y en años no ocultó una cosa ni la otra. Convivió dignamente con eso. Se reía de sí mismo. Se tomaba el pelo. Movía su cuerpo con esa rosa rosa tan maravillosa para que las nenas deliraran y le tiraran sus bombachas ansiosas y les decía: “Esto que están viendo es un mezcla de ridículo y milagro”. Y era verdad.
Todos somos una mezcla de ridículo y milagro cuando nos despojamos de todas las caretas y los disfraces y nos quedamos desnudos frente al espejo de nuestra propia conciencia. Todos somos tan ridículos como milagrosos. Pero es así la vida cuando se valora lo auténtico y se sabe que no hay plástico ni siliconas que garanticen la juventud eterna. Hoy todo es rapidito, liviano y por arriba. Relaciones humanas fugaces porque no hay tiempo para nada. Intercambios de bajas calorías. Finamente gasificados. Hay una cultura de la raspadita. Del clip, del pensamiento tuitero de 140 caracteres, del videogame y del chat. No se lo que quiero pero lo quiero ya. Todo se sobrevuela. Sandro representó todo lo contrario. La profundidad de las cosas. La intensidad que desprecia lo efímero. Aquel tocadisco Winco para enfrentar la banalidad del mal. Hoy que las modelos son modelo se puede decir que el dio batalla a lo insípido y a lo incoloro, que prefería las flores a los Ipad y las velas a las leds. Es que siempre fue rebelde y peleó por ser cada vez más auténtico.

Sandro fue un estandarte en defensa de las cosas más profundas de la vida. Tan profundas que muchos presuntos piolas creían que eran grasas, antiguas o cursis.
¿Desde cuándo es cursi llorar por el amor de una mujer? ¿Desde cuándo es antiguo el juego maravilloso de la seducción? ¿Quién es el marciano que dijo que es grasa susurrarle te quiero a una mujer? Sandro rompe con esa mentira noventista de que es más importante tener y parecer que ser. Era un divo pero actuaba como el muchacho de barrio que llegó. En uno de sus espectáculos habló de recuperar el almacén de las cosas perdidas. Es la revalorización de lo simple, de la emoción y la sensibilidad. Ahora se convertirá en mito. O en leyenda. Pero Sandro es un sentimiento. Roberto Sánchez vive eterno en el corazón de sus nenas. Volverá y será millones como todos los ídolos populares. Decía que la gente solo quería un poco de aire fresco. Y tenía razón.

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Lázaro Báez es Cristina – 18 de agosto 2015

Lázaro y Cristina son socios, pero Eduardo Arnold, el vice gobernador de Néstor por ocho años dice que Báez fue y es un testaferro. Pero Mariana Zuvic, la referente del ARI en Santa Cruz, va más a fondo todavía y dice que Báez directamente es un empleado de los Kirchner. Y que todo lo que hizo, lo hizo por orden expresa de los patrones del mal.

Gravísimo. Estos muchachos ya se cargaron a varios jueces. A Claudio Bonadío, al Luis María Cabral y Santiago Ulpiano Martinez. Investigar al poder K es una forma del suicidio político en la Argentina. Y si tenemos en cuenta al fiscal Alberto Nisman, es una forma del suicidio o del asesinato a secas.

Revuelve el estómago de asco comprobar el olor nauseabundo que surge cada vez que se destapa una olla oficial. De cualquier negociado que se toque salta  pus. Nunca presentan balances y los dibujos son groseros.

Quieren sepultar la causa Hotesur pero Lázaro es un fantasma que se aparece por las noches como la peor pesadilla de Cristina. La que dinamita su proyecto de impunidad. De nada vale que corran, el incendio va con ellos, dice la canción. Hoy los diarios informan que un juez le ordenó al gobierno que entregue toda la documentación de Hotesur donde Máximo Kirchner dejó sus dedos pegados. La Inspección General de Justicia, convertida en una cárcel informativa por el actual juez triplemente K, Ernesto Kreplak tiene plazo de diez días para cumplir con el pedido  del magistrado. Hasta la dirección de la empresa era falsa. No era un médano como en la Gran Boudou pero era igualmente trucha.

La Nación revela que Lázaro recibió la friolera de 8 mil millones de pesos por los servicios prestados en obras públicas. La fuente es el propio cajero, Julio de Vido. Y en esa montaña de dinero no están incluidas las que fueron canalizadas por los gobernadores.

Son las últimas imágenes del naufragio.

Cada una de las empresas de Lázaro tiene su propia especialidad en el delito. Son las empresas que le compraron la casa de Rio Gallegos a los Kirchner a precios sobrevaluados y con papeles subfacturados, o la que le pagaron alquileres por encima del mercado a varios departamentos de los K y a las habitaciones y salones de sus hoteles que nunca utilizaron en operaciones típicas de lavado. Son tantos los delitos que uno piensa que el gran error que cometieron fue sentirse impunes, intocables, semidioses. Nunca imaginaron que la fiesta se les iba a acabar y que iban a tener que rendir cuentas a las justicia pese a todas las maniobras que hicieron para escaparse de los castigos judiciales. Un par de empresas tuvieron responsabilidad incluso en los tristemente célebres fondos de Santa Cruz que Domingo Cavallo le dio a Néstor y que el gobernador de entonces hizo desaparecer como por arte de magia. Agro Sociedad Anónima facturó las estancias que quedarán bajo el agua y deberán recibir su correspondiente indemnización cuando se terminen las represas Kirchner y Cepernic. La voracidad por el dinero y el poder empujó a los Kirchner a ir por todos los negocios. Una bulimia y una codicia casi sin antecedentes en la política desde 1983. Es lo que me gusta llamar megacorrupción de estado. Incluso aparece la compania de taxis aéreos Top Air, en uno de cuyos vuelos viajó Leonardo Fariña, el valijero que hoy está preso igual que su amigo Juan Suris acusado de narcotraficante y que también suministró facturas truchas en Bahia Blanca a la familia presidencial y a Lázaro. Son chorros de cuarta, ladronzuelos que les roban las migajas a los verdaderos ladrones de guante blanco. Son los perejiles de un supermercado repleto de dinero como el que se guardaba en las bóvedas de Lázaro que luego, por la gracia de Dios, recicló en bodega.

Báez es la persona que más rápido y con mayor dimensión se enriqueció en la administración ganada por los pinguinos.

Los muchachos de la agrupación “Lázaro Báez para la Victoria y la Fortuna de Cristina” siempre aprovecharon todas las moratorias y blanqueos. Hicieron uso y abuso de la información privilegiada y tuvieron tanto poder que pudieron desplazar a la cúpula de la AFIP que había  decidido investigarlos en serio. El estado al servicio del enriquecimiento ilícito de la familia presidencial.

Alguna vez escribí que Lazaro era el Alfredo Yabrán de los Kirchner. Un mafioso todo terreno. La única vez que tuvo que pisar tribunales presentó un escrito, estuvo dos minutos y se negó a responder preguntas. Será porque no tiene una sola respuesta creíble a semejante mentira organizada. Hay más dudas que tierra en la Patagonia. Hay mucho misterio que develar en el caso más espectacular de movilidad social ascendente de toda la historia. Lázaro Báez pasó de empleado bancario a megamillonario.  Lázaro se levantó y anduvo.

¿Quién es Lázaro? ¿Qué papel cumplió en el ladriprogresismo feudal? ¿Cómo se lo recordará cuando se cuente la historia de estos años de estafas y fractura social expuesta?

Báez no puede explicar cómo se convirtió en uno de los hombres más poderosos de la Argentina. ¿Que hizo para que le adjudicaran la mayor cantidad de obras públicas durante el kirchnerismo?

Lázaro tiene la flota más grande de vehículos del país. Una colección de autos negros de alta gama que ni la mafia napolitana. La parte más bizarra de su historia es que fue el constructor, el donante y actualmente el vigilador del faraónico mausoleo de Néstor Kirchner. Ya le dije que ese monumento a la corrupción y la desmesura es monitoreado on line por Cristina desde donde ella se encuentre. Es todo un dato. Es un mensaje clarísimo, aunque tiene su simbolismo. Según el evangelio, Lázaro de Betania ya estaba muerto y sepultado. Pero llegó Jesucristo que era su amigo y lo resucitó en un instante y con una frase: “Lázaro, levántate y anda”. Este Lázaro de estos tiempos de cólera, se parece más a otro personaje bíblico que es casi su contracara. A Poncio Pilatos, el que se lavó las manos y con ese gesto, selló la condena a muerte de Jesús. Es el símbolo del oportunismo, la vileza y la traición. Por los siglos de los siglos. Amen.

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San Martín nos une – 14 de agosto 2015

El lunes no tenemos programa porque hay fútbol. Pero no me quiero privar de repetirle que ese día se cumplen 165 años de la muerte de don José de San Martín. Por lejos es el argentino más grande de todos los tiempos. Para mi es el padre de la Patria. Por eso hoy lo necesitamos más que nunca. ¡Que bien que nos vendría en estos tiempos de cólera y twitter su sabiduría y su coraje patriótico! Que bien que nos vendría que bajara del bronce o se escapara de los libros para darnos cátedra de cómo ser un buen argentino sin perseguir a nadie ni sembrar el odio entre los hermanos. Porque todavía vive en el corazón de los argentinos. Porque todavía lo necesitamos para recuperar la confianza en nosotros mismos.

San Martín, al revés de los gobernantes actuales, era austero y honrado hasta la obsesión. Incluso le hizo quemar a su esposa Remedios los fastuosos vestidos de Paris que tenía porque decía que no eran lujos dignos de un militar. Manejó cataratas de fondos públicos y murió sin un peso. En su testamento se negó a todo tipo de funerales. La muerte lo encontró en el exilio, casi ciego, muy lejos de Puerto Madero en todo sentido. Permítame un comentario dolorosamente irónico: igual que ahora, ¿No? Usted me entiende.

Don José de San Martín fue un ejemplo de rectitud cívica en tiempos de traiciones, corrupción y contrabando. Enseñó a no discriminar predicando con el ejemplo: creó el regimiento número 8 de los negros y después les dio la libertad tal como se los había prometido a sus queridos faluchos.

Estamos hablando de alguien que como primer acto de gobierno en Perú aseguró libertad de prensa y decreto la libertad de los indios y de los hijos de esclavos y encima redactó el estatuto provisional, un claro antecedentes de nuestra Constitución tan humillada durante demasiado tiempo. Su gran preocupación fue no concentrar el poder y por eso creo el Consejo de Estado y se preocupó para que el Poder Judicial fuera realmente independiente. Repito, insisto: Igualito que ahora ¿No? Igual que Nestor y Cristina que solo se preocuparon por apretar a cuanto periodista dijera alguna verdad, por aspirar a la suma del poder público eternamente y por manipular la justicia hasta ponerle la camiseta partidaria.

Por eso, cuando nombro a San Martín me pongo de pié y lo venero. Y creo que hoy más que nunca nos puede servir cómo mensaje de unidad en esta Argentina con fractura expuesta. Porque San Martín vive eterno en el corazón de su pueblo. Grande entre los grandes. Es el argentino mas amado por los argentinos.

Que bien que nos vendría ahora ese San Martín convencido de que la educación era la forma mas profunda de soberanía. Decía que la educación era más poderosa que un ejército para defender la independencia. Es que San Martín era un militar y un guerrero de una capacidad extraordinaria.

Pero también un demócrata cabal. El principal lema de la Logia Lautaro que el redactó dice textualmente: “No reconocerás como gobierno legítimo de la patria sino a aquel que haya sido elegido por la viva y espontánea voluntad del pueblo”. Las maestras del primario siempre nos recordaron que jamás desenvainó su sable contra sus hermanos ni por razones políticas y eso que varias veces se lo ordenaron. Disciplina si. Obediencia debida no. En una carta que le mandó al caudillo santafesino Estanislao López que convendría leer en voz alta a nuestros hijos un par de veces al año le dice: “Divididos seremos esclavos”. Justo hoy que estamos tan enfrentados, tan fragmentados como sociedad. Su entrega hacia los demás se puede llevar a la cumbre de la cordillera cuando la cruzó a lomo de mula, en caballo o en camilla en la más grande epopeya americana que se recuerde.

Respeto por la libertad de expresión, independencia de poderes, austeridad republicana, honradez a prueba de bala, coraje y estrategia y un profundo amor por una patria de todos y para todos.

Es el padre de la patria y nosotros, sus hijos, debemos honrar su memoria tratando de multiplicar sus valores y de construir una Argentina a su imagen y semejanza. Llegó la hora de ponernos de pié. Ya pasaron 165 años de su muerte y la patria ya cumplió sus 200 años .Tenemos que hacernos cargo y juramentarnos. Es la ley de la vida. Sin nuestro padre tenemos que construir una patria justa para nuestros hijos.

Para reafirmar nuestra identidad y para que siga sembrando utopías libertarias en el seno de nuestro pueblo y por todos los rincones de nuestra bendita Argentina. Para que nos siga iluminando aún en los momentos más oscuros. Para que nos siga uniendo en el medio de tanta división.

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