Un tsunami contra Cristina – 7 de diciembre 2017

Las cientos de páginas del dictamen del juez Claudio Bonadío son un verdadero tsunami legal contra Cristina. Allí están los rigurosos argumentos por los que la ex presidenta fue procesada con prisión preventiva y embargada en 50 millones de pesos. La justicia también le pide al senado de la Nación el desafuero de Cristina que está acusada de traición a la patria y encubrimiento agravado de los iraníes que participaron en el atentado a la sede de la AMIA, considerado un delito de lesa humanidad.
En su minuciosa resolución, el juez asegura que Cristina y Héctor Timerman, su canciller de entonces “diseñaron y orquestaron un plan criminal para encubrir” a los responsables de los 85 muertos. Este es el cuarto procesamiento de la nada exitosa abogada y en los próximos días podría recibir el quinto procesamiento por parte del juez Julián Ercolini.
Esto impacta de lleno en la jefa del kirchnerismo pero también en sus cómplices más cercanos. El ministro de Relaciones Exteriores de entonces, el autor material del tenebroso pacto con Irán y traidor a su pueblo, Héctor Timerman fue castigado con la prisión domiciliaria porque su estado de salud es realmente delicado.
Carlos Zannini, el histórico secretario Legal y Técnico, el alter ego de Cristina, el que dijo que a ella no se le habla, que a ella se la escucha, también está preso. Fue detenido a la madrugada en la puerta de la casa de suegra en Río Gallegos.
Del estado mayor cristinista también fueron procesados pero sin prisión por ahora, el mayordomo Oscar Parrilli, ex jefe de los servicios de inteligencia, Juan Martín Mena otro topo que todavía tiene una centralita de inteligencia con el diputado Rodolfo Tailhade, uno de los comandantes de La Cámpora, Andrés Larroque y Angelina Abbona, ex Procuradora del Tesoro, una mujer de la íntima confianza de Cristina y Zannini. De hecho su esposo Eduardo Mengarelli y el chino Zannini militaron juntos en Córdoba en la Vanguardia Comunista que tributaba ideológicamente al feroz marxismo de Albania.
Hay otros personajes nefastos que también fueron detenidos. Hablo del antisemita y vocero informal de Irán, el que propuso a Chávez fusilar opositores, Luis D’Elía y el lobista iraní, Jorge “Yussuf” Khalil. Otro referente de la violencia en el país muy al servicio de Irán, Fernando Esteche, ex lider de Quebracho al que sus ex compañeros intentaron matar a puñaladas, se entregó al mediodía en una comisaría.
A estos impresentables repudiados por la inmensa mayoría de la sociedad, el expediente judicial los define como “los integrantes de los canales paralelos de la negociación no oficial”.
Casi todo esto, estaba en la denuncia que el fiscal Alberto Nisman presentó con gran coraje unos días antes de ser asesinado de un balazo en la cabeza. El hablaba de un plan “para fabricar inocencia” para los acusados del atentado terrorista más grave de la historia argentina.
Esta es la causa que más pánico le produce a Cristina Fernández, la senadora por la minoría bonaerense. Ella lo confesó. Es la causa que estuvo a punto de cerrarse entre otras cosas por la vergonzosa actuación de Daniel Rafecas, pero los jueces Gustavo Hornos y Mariano Borinsky lograron darle un nuevo impulso.
Es difícil, casi imposible que prospere en el Senado el pedido de desafuero de Cristina. Pichetto ya anticipó que lo otorgarían solo si hay una condena firme y el propio partido de Mauricio Macri tampoco quiere arriesgarse a las turbulencias callejeras e institucionales que generaría el encarcelamiento de Cristina. Algo así dijo Hebe Bonafini, casi en modo de amenaza: “Se va a armar un quilombo que ni te cuento”, pero de paso le pasó la factura a Zannini “por no ocuparse “de la detención de Boudou.
Otras juegan más fuerte. Elizabeth Gómez Alcorta, abogada de Jones Huala, Milagro Sala y Fernando Esteche y colaboradora de Horacio Verbitsky dijo que “han asesinado al estado de derecho”. Pregunta del millón:¿Qué se hace frente a la muerte del estado de derecho? Se toma el poder y se derroca a los que fueron elegidos hace 15 minutos por 10 millones de votos y por un 20% de diferencia con Cristina. ¿Volverá la locura criminal setentista?
La conclusión es que resucitó la denuncia de Nisman con toda potencia.
En el caso de Carlos Zannini salta a la vista que según Antonio Stiuso fue el encargado de comunicarle a Nisman la orden de Cristina: “dejá de investigar a Irán”. Orden que, dicho sea de paso, Nisman no cumplió y por eso terminó como terminó.
¿Qué hizo que Cristina diera un inexplicable viraje de 180 grados en este tema? ¿Una transa petrolera con Irán o la triangulación con Venezuela para abastecer el plan nuclear de quienes aún hoy niegan el holocausto? Muchos creen que este intercambio repugnante de impunidad por apoyo nuclear es lo que explica todo.
Hace casi dos años, el presidente Mauricio Macri, demostró su compromiso con la búsqueda de la verdad y la justicia y tomó tres medidas que van en ese sentido:
Dejó caer el tenebroso pacto con Irán, autorizó a los espías para que puedan declarar todo lo que supieran, abrió todos los archivos con el mismo criterio y designó a Mario Cimadevilla al frente de una Unidad Especial de investigación del ataque a la AMIA. Muchos dicen que Alberto Nisman fue el muerto número 86 de aquel asesinato masivo cargados de odio racial.
Le recuerdo que Cristina no tuvo ni siquiera el mínimo gesto humano de expresar sus condolencias a la familia del muerto. Todo lo contrario, la ex presidenta ordenó a su jauría mediática que destruyera la memoria y las denuncias del fiscal Alberto Nisman y que tapara con impunidad ese magnicidio que conmovió a la Argentina y al mundo.
Sus soldados, con subordinación y valor se metieron en la vida íntima del fiscal para llenarlo de barro y tratar de matarlo por segunda vez.
Hoy hay una esperanza. Hay alguna posibilidad de que la luz de la verdad derrote a la noche del ocultamiento cómplice. Pese a los cientos de chicanas y maniobras de los encubridores de los encubridores.
Pero el fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. No solamente porque ella fue responsable por acción u omisión de su muerte. También porque el gobierno se comportó en todo momento como el autor intelectual y material del asesinato. Los mercenarios de Cristina utilizaron todos los insultos y descalificaciones que tuvieron a su alcance. Le dijeron de todo a Nisman: “corrupto, turro, sinvergüenza, incompetente, homosexual, loco, títere de un espía, mujeriego, agente de la CIA y el MOSSAD, lavador de dinero, golpista e idiota”. El gobierno de Cristina pensó que ya había ganado y que el caso Nisman estaba irremediablemente muerto. Pero se equivocó. La mentira siempre despierta sospechas. La verdad no se puede sepultar. Siempre resucita por más profundo que la entierren. Y eso es lo que está pasando ahora. El pueblo quiere saber de qué se trata.

La justicia Fayt – 6 de diciembre 2017

El Colegio de Abogados que preside el doctor Guillermo Lipera tuvo la deferencia de invitarme a dar una opinión sobre la justicia que quiero para mi país. Hoy, en su última reunión del año, pude decir ante especialistas y desde el sentido común y la formación de un periodista que nuestra bendita Argentina necesita hacer una verdadera revolución en los Tribunales. Entre todos los sectores debemos edificar una justicia que nos genere una infinita confianza, un gran respeto intelectual y un inmenso orgullo. Creo que ya se están empezando a dar los primeros pasos al extirpar a los personajes más emblemáticos de la corrupción como Norberto Oyarbide o Eduardo Freiler. Daban vergüenza ajena, eran una mancha de dinero sucio en el corazón de la señora de los ojos vendados. También tiene fecha de vencimiento y pase a retiro asegurado el símbolo de la justicia con camiseta partidaria. Que la doctora Alejandra Gils Carbó deje de ser procuradora es un salto cualitativo notable porque ella fue la jefa de operaciones de Cristina. La que armó una estructura de fiscales para blindar de impunidad a los funcionarios del anterior gobierno y para atacar y hostigar a quienes se hayan atrevido a cuestionar esa justicia ilegítima llamada justicia legítima.
Soy consciente que este Colegio de Abogados jugó un rol clave en esta todavía incipiente renovación. Son pasos muy importantes en el buen sentido. Pero falta muchísimo todavía.
Como me enteré del homenaje al doctor Carlos Fayt me pareció que su apellido podría ser la bandera de la nueva justicia que tenemos que construir.
Hace poco más de un año que Carlos Santiago Fayt falleció y su vida y su obra pueden ser el espejo en el que nos podemos mirar para la nueva etapa.
Creo que es justo decir que Fayt, durante 32 de sus 98 años fue juez de la Corte Suprema. Su paso a la eternidad lo colocó en el pedestal de los próceres republicanos. Fue un emblema de la resistencia al chavismo kirchnerista que no pudo quebrarlo. Fue tan grande su coraje que no se dejó patotear por Cristina y sus cómplices y recién se fue a su casa al día siguiente de la asunción del presidente Mauricio Macri. Seguramente habrá pensado: misión cumplida, los autoritarios no pasaron.
Durante la mayor y más cruel embestida, miles de ciudadanos levantamos carteles que decían: “Todos somos Fayt”.
¿De qué lo acusaban al doctor Fayt? ¿De ser un ejemplo de austeridad republicana, de vivir en un sobrio departamento y de tener una casita en Villa Gesell después de haberle dedicado toda una vida a la Corte y al estudio sin una sola sospecha de haber realizado ni un trámite administrativo poco transparente?
¿Quiénes lo acusaban? Los que aún no pueden explicar sus fortunas, sus mansiones y sus estancias que lograron con el plan sistemático para saquear el estado mediante una asociación ilícita liderada primero por Néstor y luego por Cristina Kirchner?
¿De qué lo acusaban al doctor Fayt? ¿De ser un defensor de los derechos humanos que tuvo el coraje de presentar junto a Raúl Alfonsín habeas corpus por varios detenidos durante la dictadura militar, cuando las balas picaban cerca y muchos abogados fueron secuestrados y desaparecidos solo por ese gesto de grandeza? ¿Se lo acusaba de no haber ocupado jamás un cargo público durante ninguna dictadura militar?
¿Quiénes lo acusaban? Los abogados exitosos que no pueden explicar su riqueza y que durante el terrorismo de estado se dedicaron a rematar casas de deudores con una actitud de usura indigna de un militante popular y que no movieron un solo dedo ni presentaron un solo habeas corpus por sus compañeros? Hebe de Bonafini lo acusó a Fayt y defendió al doctor Eugenio Zaffaroni que fue funcionario judicial de dos dictaduras y sobre todo de la de Jorge Videla para la cual, además, escribió un manual. La presidenta de las Madres se permitió, una vez más, un juicio callejero a una persona intachable como Fayt mientras manchó los pañuelos blancos con el dinero sucio de Sergio Schocklender. No lo podían confesar porque era inhumano, pero se les notaba las ganas de hacer una cadena de oración para que el doctor Fayt se muriera lo antes posible.
¿De qué lo acusaban al doctor Fayt? ¿De ser admirador de socialistas democráticos como Nicolás Repetto y don Alfredo Palacios? ¿De tener sensibilidad hacia los más humildes o de haber optado intelectualmente por el agnosticismo después de venir de una familia católica? ¿O de haber escrito 3 libros con un análisis severo de los componentes autoritarios y demagógicos del peronismo y en defensa de las más amplias libertades públicas?
¿Quiénes lo acusaban? Los adoradores de un chavismo que mete presos a dirigentes democráticos y opositores y que cierra medios de comunicación independientes y ataca a los periodistas que no se alquilan ni se venden. Los que se hicieron millonarios con los juicios laborales de muchos gremios como el doctor Héctor Recalde y que acusó a Fayt de ser antiperonista.
¿De qué lo acusaban al doctor Fayt? De ser un brillante abogado, juez, escritor, académico, profesor emérito de universidades que escribió 35 libros que abarcan la historia del pensamiento político desde la Antigua Grecia hasta el siglo XX?
¿Quiénes lo acusaban? Los pibes para la liberación como su jefe Máximo Kirchner quienes no terminaron sus estudios y nunca trabajaron en otra cosa que en administrar los múltiples bienes de sus padres?
¿De qué lo acusaban al doctor Fayt? De ser una persona de perfil bajo al que casi no se le conoce nada de su vida privada? ¿De haber llenado plazas y radios predicando la democracia a través de clases de Educación Cívica? ¿De haberse opuesto con su voto en la Corte a la privatización de Aerolíneas, de haber sentado las bases de respeto hacia la diversidad sexual con un fallo y de haber defendido la libertad de expresión aplicando la avanzada y progresista doctrina de la real malicia?
¿Quiénes lo acusaban? Los que integraron grupos guerrilleros que utilizaron el crimen y las bombas durante períodos democráticos como Horacio Verbitsky o Carlos Kunkel que le decían a Fayt admirador de Aramburu a quienes los Montoneros secuestraron y asesinaron.
¿De qué lo acusaban al doctor Fayt? ¿De ser viejo cuando se sabe que viejo es el viento y todavía sigue soplando? ¿De tener algún achaque propio de la edad que sobrellevaba con una dignidad ejemplar?
¿De qué lo acusaban a Fayt ? De andar casi en puntas de pié por la vida con dignidad, ética y excelencia académica?
¿Quiénes lo acusaban? Los ministros de los gobiernos más corruptos de la historia democrática? Los inmorales nos han igualado, dice el tango. Los Aníbal Fernández que, como si fuera un comisario de la bonaerense en pleno allanamiento, le ordenó a Fayt que saliera de su casa.
El sucesor de Stiuso llamado Horacio Verbitsky se burló de Fayt y dijo que no sabía ni el día en el que vivía y que le tenían el pulso de su mano para que firmara los expedientes. ¿Cómo lo supo? ¿Lo filmaron? ¿Utilizaron los métodos sovièticos de la KGB de cabotaje?
Defender al doctor Carlos Fayt fue como defender un monumento a la democracia y los derechos humanos, a la capacidad intelectual y profesional y a la ética republicana frente a las mafias enquistadas en el poder que se quisieron quedar para siempre. Por eso lo quisieron matar por stress, por acoso moral y humillación, como dijo la doctora Carrió.
Los impresentables y perversos enemigos de Fayt se quisieron quedar con todo y agigantaron su figura. Miles y miles de ciudadanos lo defendieron en la calle en defensa propia.
La República Argentina le debe mucho. Fayt no aceptó las órdenes ni las extorsiones de Cristina. Se fue de la Corte cuando quiso. Se fue de la vida porque la muerte quiso. Pero volverá cuando la patria pueda extirpar a los corruptos y a los golpistas.
Fayt volverá y no será millones. Fayt volverá y será justicia.

Echegaray frente al abismo – 5 de diciembre 2017

Se abrió un abismo a los pies de Ricardo Echegaray. Todos los caminos de la mega corrupción de estado conducen a Cristina pero, antes, hay una parada en la estación Echegaray.
Hasta el propio presidente Mauricio Macri se refirió al tema. “Hay que andar bien con la AFIP y pagar los impuestos y no apropiarse de los que no son propios. Y si no fíjense en los que hoy están en los diarios”. El jefe de estado hizo una obvia referencia a los empresarios y los funcionarios kirchneristas que están más comprometidos con las estafas contra el país, con coimas monumentales, lavado y robos de todo tipo, pero que contaron con la complicidad de la AFIP durante el mandato de Ricardo Echegaray.
Por eso digo que está parado al lado del precipicio y su futuro puede estar en la cárcel, en el mismo pabellón de varios viejos conocidos a los ayudó a robar: hablo de Lázaro Báez y Amado Boudou, entre otros reos.
Hoy se supo que Echegaray le ocultó a la justicia las deudas impositivas que Lázaro tenía exactamente por 1.754 millones de pesos. El objetivo fue ayudarlo a zafar de una causa por evasión agravada que tenía. ¿Se entiende todos los delitos que se cometieron en un solo acto? Echegaray escondió los datos que hubieran condenado a Báez. Y sin embargo lo sobreseyeron. Esto se conoció gracias a un informe que la actual agencia recaudadora le hizo al juez Sebastián Casanello que investiga a Báez por lavado de dinero.
Pero esto no es todo.
También fue socio o cómplice o partícipe necesario de la defraudación al estado que Cristóbal López hizo cuando se apropió de alrededor de 10 mil millones de pesos de impuestos a los combustibles que debería haberlo pasado al fisco después de cobrarlos. Cuatro años de Cristina en su segundo mandato. Cuatro años de Echegaray. Y cuatro años de Cristóbal haciendo esa trampa con el mismo mecanismo. Retenía impuestos y se los apropiaba para comprar otras empresas, varias de ellas medios de comunicación.
En el caso Ciccone, la causa estrella de Boudou y su banda, el jefe de la AFIP de aquel momento también tuvo un rol clave. El arrepentido Alejandro Vandenbroele confirmó en Tribunales lo que los periodistas de investigación ya habían revelado. Que Echegaray otorgó, a pedido de Boudou, un plan especial para levantar la quiebra de Ciccone. Por eso Laura Alonso, la titular de la Oficina Anticorrupción se asombró porque Echegaray todavía no está procesado.
Si lo está en otras causas. Por ejemplo en la contratación irregular del servicio de limpieza para todo el edificio de la AFIP. Coimas y sobreprecios dice la justicia y por eso, también lo embargó en 15 millones de pesos.
También fue procesado por falso testimonio. Quiso hundir a Alfonso Prat Gay y le inventó una situación inexistente.
Tal vez por eso otro delincuente pero más marginal como Leonardo Fariña definió a Echegaray como “un extorsionador serial”. Aunque parezca mentira y producto de nuestras burocracias tan temidas, Ricardo Echegaray sigue cobrando su sueldo de la AFIP y está en comisión en el Congreso de la Nación.
En todos los casos emblemáticos está Echegaray. Por eso está en la mira.
En el complejo tema de la empresa OCA, Echegaray también tiene que explicar cómo hizo Patricio Farcuh, el presunto dueño y/o socio de Hugo Moyano para tener una deuda de 3.400 millones de pesos con la AFIP mientras que cualquier mortal es poco menos que colgado del obelisco si se atrasa un mes con el monotributo.
Estamos hablando del mayor correo privado de la Argentina. Tiene 7.000 empleados y nos debe 3.400 millones de pesos a todos los argentinos.
Hoy la empresa no paga un peso a nadie. Es una clara defraudación al estado.
El muy caradura tuvo que renunciar a la Auditoría General de la Nación a donde lo había mandado Cristina para comprar impunidad. Era una mojada de oreja a todos los ciudadanos decentes que semejante personaje sea el encargado de bregar por la honradez y la transparencia de los funcionarios. Se lo digo con más claridad todavía. No se puede poner al lobo a cuidar el gallinero.
En aquel momento, el justicialismo le sacó la escalera y lo dejó colgado del pincel. Le habían soltado la mano. Eran tantas las acusaciones y las sospechas que ya no podían protegerlo más. En ese momento Echegaray comenzó a resbalar y en estos días se está por caer en el agujero negro.
Echegaray ha sido claramente una suerte de jefe del encubrimiento de la asociación ilícita que integró la familia Kirchner. Ese es el rol que tuvo que jugar Echegaray. Cada uno atiende su juego. La AFIP fue utilizada como un instrumento de castigo y hostigamiento a políticos disidentes y periodistas opositores pero, fundamentalmente como una coraza protectora que blindaba de impunidad a los malandras de estado. Echegaray fue el responsable de hacer eficiente para el mal a la AFIP. Fue el jefe de los encubridores. El que daba garantía y certificado de impunidad. Para decirlo en criollo: el que les decía “roben tranquilos muchachos que Papá los protege”.
Es la pieza clave que permitió que la ruta del dinero K evadiera por los menos 830 millones de pesos en facturas truchas que luego eran lavadas en La Rosadita y otras entidades al servicio de la banda de kirchneristas enriquecidos a la velocidad de la luz.
El valijero arrepentido, Leonardo Fariña denunció que por cada factura trucha que Echegaray dejaba pasar, se llevaba el 15% de coima. Hasta el narco Ibar Pérez Corradi apuntó a Echegaray. Estaba todo tarifado.
Al que más protegió Echegaray, con excepción de la familia K, fue a Lázaro. Pero batió todos los records de perversidad. Ricardo Echegaray, el ángel protector de los demonios K, hizo una locura para blindar a Lázaro. Escuche bien: Cerró la oficina de la AFIP en Bahía Blanca, 49 trabajadores cesaron en sus funciones y Bahía Blanca pasó a depender de Mar del Plata. Eso se llama borrar huellas y no macanas. Pregunta incisiva: ¿Alguien cree que Ricardo Echegaray se hubiera atrevido a cometer semejante delito sin la orden de Cristina? Se investigaban facturas truchas que permitían evadir impuestos y disfrazar sobreprecios para las coimas y retornos de la obra pública.
Segunda pregunta incisiva: Si Echegaray tiene las manos tan manchadas, ¿Se imagina la mugre de Lázaro? ¿O la de Cristina? ¿Qué recibió a cambio? ¿Dólares, euros, poder, impunidad?
Insisto: se le vino la noche a Echegaray.
Hoy está en problemas. Puede defenderse porque es abogado especialista en derecho tributario y fue guardamarina en el Liceo Naval Militar Capitan Moyano antes de incorporarse a UPAU, la fuerza universitaria que tributaba a la UCeDé, el partido de Alvaro y María Julia Alsogaray. En Santa Cruz se hizo amigo de Rudy Ulloa Igor y eso lo catapultó a la Aduana de Rio Gallegos en tiempos de Kirchner. Hoy está frente a un precipicio. ¿Dará un paso al frente?